El mundo de la aviación

El ekranoplano Lun será restaurado y exhibido en museo

A la historia militar soviética en tiempos de la guerra fría pertenece el proyecto del ekranoplano MD-160, que corresponde a la clase Lun (“aguilucho”), del que solo existe un ejemplar que ha permanecido en estado de abandono en la estación naval de Kaspiysk, ciudad de la República de Daguestán, a orillas del Mar Caspio. Ahora se ha conocido la noticia de que existe un proyecto para su restauración y exhibición futura en un museo.

Se trata de un gigantesco vehículo de “efecto suelo” proyectado en 1975 por el ingeniero Rostislav E. Alexeyev y utilizado desde 1987 por la Flota del Mar Negro en tiempos de la URSS y, posteriormente, por la Marina de Guerra de Rusia hasta finales de la década de los noventa.

El ekranoplano “vuela” utilizando la sustentación generada por el «efecto suelo» de sus grandes alas cuando se levanta a unos cuatro metros de la superficie del agua, aproximadamente. Aunque pueda parecer similar e incluso posea características técnicas relacionadas, el ekranoplano no es un avión, tampoco es un hidroavión, un aerodeslizador o un hidroala, sino que posee una tecnología diferente.

Este impresionante aparato, diseñado especialmente para imponer respeto e incluso miedo, proyectado como arma letal contra los portaaviones, tiene casco de “barco volador” y estaba propulsado por ocho motores turbofans Kuznetsov NK-87, dispuestos en grupos de cuatro muy cerca de la cabina de mando, con un empuje de 28.600 libras cada uno, lo que le permitía mantener una velocidad de crucero de 550 kilómetros hora. Un segundo aparato, proyectado como hospital para un despliegue rápido, no llegó a terminarse aunque los trabajos se habían realizado en un 90% aproximadamente, según fuentes militares.

Como elemento destinado a la guerra antisuperficie, el ekranoplano MD-160 fue armado con un misil guiado P-270 Moskit, seis lanzadores dobles alojados sobre la superficie dorsal del fuselaje, equipados con sistemas de seguimiento instalados en la proa y cola, así como cuatro dos cañones ligeros de 23 mm. Se estima que pesa 286 toneladas en vacío y mide 73,80 m de longitud,  44 m de envergadura y 19,20 m de alto. Tenía una autonomía de 1.900 kilómetros, una capacidad de carga de 137 toneladas y estaba tripulado por quince personas, de ellos seis oficiales.

Foto: @twitter

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