Del país de Finlandia

El castillo de Olavinlinna y el Festival de Ópera de Savonlinna

Desde 1912, cada verano, con las excepciones de los conflictos bélicos, el castillo de Olavinlinna se convierte en el escenario del Festival de Ópera de Savonlinna. Una referencia que ha fortalecido la imagen cultural de Finlandia a nivel mundial y, especialmente, en Europa. El festival tiene su origen en la iniciativa de la soprano Aino Ackté, gran diva de su tiempo, que había liderado un año antes la fundación de la Ópera de Finlandia junto a un grupo de relevantes personalidades de la época.   

En sus tres primeras temporadas se presentaron solo óperas nacionales, pero entendiendo que la naturaleza del género consiste en ser una forma artística multilingüe, la dirección contrató también a cantantes extranjeros. La Ópera de Finlandia cambió su nombre en 1914 por el de Ópera Finlandesa, que sustituiría a partir de 1956 por el de Ópera Nacional de Finlandia. El último festival organizado por Ackté se celebró en 1930 y a partir de entonces pasarían más de treinta años, hasta que en 1967, el castillo medieval de Olavinlinna se convirtió en la segunda gran escena operística del país, junto a la Ópera Nacional de Finlandia.

El castillo de Olavinlinna es una singular fortaleza de la Edad Media, fundada hacia 1475 por el caballero de origen danés Erik Axelsson Tott con el nombre de Sankt Olofsborg (san Olav). Tiene su origen en la agitación política resultante tras la conquista de la república de Novgorod por Iván III, para el emplazamiento de una fortaleza en la región de Savonia como reclamación de las tierras más allá de la frontera con Rusia tras la firma del Tratado de Nöteborg.

Los especialistas en la materia destacan la posible presencia de ingenieros militares de Reval, pues se trata del primer castillo sueco dotado de tres torres circulares de gran espesor capaces de soportar el fuego enemigo de artillería. El primer torreón finalizó en 1485 y a continuación comenzaron las obras de los muros exteriores y de las dos torres siguientes, que estaban terminadas en 1495.

El castillo de Olavinlinna está situado intencionadamente en un paraje dominado por una red de lagos y canales cuyas aguas no se congelan en invierno, lo cual contribuía a evitar en gran medida las ofensivas militares de Rusia. Tiene una planta aproximada de romboide truncado hacia el lado oeste de la isla en la que se asienta y los muros cortina y el patio exterior hacia el este. Las deficiencias en la construcción de la torre de san Erik ha hecho que se derrumbara en varias ocasiones y la torre de Bailey, o Torre Gruesa, explotó en el siglo XVIII y en su lugar se levantó un bastión.

La historia del castillo es muy densa. Durante la primera y segunda guerra ruso-sueca soportó varios asedios y a finales del siglo XVI se convirtió en el soporte de un centro comercial importante, hasta el punto de que favoreció la fundación, en 1639, de la ciudad de Savonlinna. En julio de 1714 capituló ante la invasión de Rusia y en 1743 fue recuperado en apenas dos días de lucha, lo que daría origen al Tratado de Abo, que concedió toda la región a la emperatriz Isabel I de Rusia.

A mediados del siglo XIX, el castillo fue transformado en prisión. Dos incendios ocurridos en la década siguiente causaron daños estructurales importantes y en 1975 finalizó la reconstrucción con el aspecto que conocemos en la actualidad. El castillo tiene, además, un museo propio y alberga el Museo Ortodoxo, en el que se muestran iconos y otros objetos religiosos procedentes de Finlandia y Rusia.

Bibliografía

Hako, Pekka. “La ópera finlandesa”. En Finfo. Ministerio de Asuntos Exteriores. Departamento de Prensa y Cultura. Helsinki, 2004.

Foto: Savonlinna Opera Festival

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