
El buque “Josefina de la Torre” fortalece la capacidad y la calidad del servicio de carga rodada en la línea Cádiz-Canarias
Se cumplen dos meses desde la incorporación del buque “Josefina de la Torre” (IMO 9925655) a la línea de carga rodada Cádiz-Canarias de Baleària Canarias. El pasado 30 de junio comenzó una nueva etapa en la historia del transporte marítimo con la llegada del rolón de mayor capacidad para el transporte de mercancías, en un servicio de vital importancia para el abastecimiento regular y puntual del archipiélago canario.
A partir del pasado 15 agosto, y atendiendo a las peticiones de sus clientes, Baleària Canarias ha intercambiado la ruta semanal con el buque rolón “Villa de Tazacorte”, y ahora cubre la una nueva programación que comienza cada sábado en el puerto de Cádiz, el domingo por la tarde entra en Arrecife de Lanzarote, en la madrugada del lunes está en Las Palmas de Gran Canaria y a media mañana en Santa Cruz de Tenerife.
Cruza de nuevo lunes y martes entre ambas capitales para agilizar el tráfico carguero interinsular, los miércoles amanece en Santa Cruz de La Palma, donde carga remolques de plátanos; por la noche está de regreso en Santa Cruz de Tenerife y antes de medianoche comienza el viaje de regreso a Cádiz. Esta nueva programación estará vigente hasta el próximo 31 de marzo de 2027.







Capacidad para 280 remolques en 4.070 metros lineales
El buque rolón “Josefina de la Torre” dispone de 4.070 metros lineales de carga rodada, lo que permite aumentar significativamente la capacidad semanal de transporte de mercancías entre Canarias y el puerto de Cádiz, revalidando así su posicionamiento como principal puerta de entrada y salida a la Península, con una oferta que está muy por encima de Huelva.
Construido en el astillero de Flensburg, Alemania y en servicio desde abril de 2023, tiene capacidad para 280 camiones y/o remolques. De 32.894 toneladas brutas y 11.978 toneladas de peso muerto, mide 209,79 m de eslora y 26 m de manga y en la actualidad es el buque con mayor número de unidades de carga frigorífica que opera en Canarias.
Al entrar en vigor el flete de Baleària Canarias, ha incrementado hasta 230 el número de tomas eléctricas para garantizar la refrigeración de los productos agroalimentarios y perecederos. Para ello se han instalado sobre cubierta dos generadores adicionales que garantizan el suministro energético necesario para las unidades frigoríficas. En todas las escalas, el personal de tierra de la compañía está controlando a bordo y en el muelle hasta los más mínimos detalles de la operativa portuaria.

Este imponente barcarón está propulsado por dos motores MAN 8L48/60 CR, que suman una potencia de 19.200 kW sobre dos ejes y mantiene una velocidad de 21,5 nudos. Los motores auxiliares son japoneses y el grueso de la tecnología instalada a bordo es finlandesa y tiene el sello de Wärtsilä.
Hemos tenido la oportunidad de hacer un viaje en este interesante buque, que nos ha sorprendido gratamente tanto por su capacidad, amplitud y operativa en el garaje —los estibadores de cada puerto demuestran que poseen una destreza admirable de su oficio—, como por su equipamiento, maniobrabilidad y comportamiento en la mar.
Al embarcar nos sorprende que no tenga ascensor desde la cubierta principal. De modo que 77 escalones en siete tramos de escaleras fortalecen las piernas cada vez que hay que subir o bajar a la cubierta principal. Como tampoco tiene wi-fi común —excepto en el puente de mando—, lo cual tiene sus ventajas e inconvenientes. Nos acompañó buen tiempo durante todo el viaje, aunque con algo de mar tendida al regreso, lo que genera un balanceo más acusado porque no tiene estabilizadores, algo que es habitual en este tipo de buques.
El rolón “Josefina de la Torre”, abanderado en Malta, está fletado en time chárter por Baleària Canarias y con opción a compra. A bordo se encuentra un oficial supercargo de la compañía, en este caso Ignacio Sicre, que es un experto en la línea Cádiz-Canarias. Aunque es el único oficial español a bordo, en casi todos los viajes embarcan camioneros españoles y también hay europeos de diversos países, sobre todo alemanes. Tienen su propia cámara, que es amplia y cómoda, situada a la banda de estribor y está muy próxima a un oficio y cinco camarotes dobles, bastante espaciosos y bien terminados. El barco está pulcro, limpio y ordenado.
Encuentro con el capitán polaco Krzystof Gadomski
El capitán Krzystof Gadomski (Plock, 1970) es polaco y habla bastante bien el español, que nos dice aprendió durante su etapa de estudiante de Náutica en la Escuela Politécnica de Gdynia. Tiene mucha experiencia en buques ro-pax, pues anteriormente ha navegado largo tiempo en Stena RoRo. Es un hombre amable, culto, correcto, de tono sosegado y cercano desde el primer momento.
Disfruta de esta nueva etapa profesional al mando del buque “Josefina de la Torre”, lo que le hace comprender la importancia que tiene el tráfico marítimo entre la Península y Canarias y los servicios interinsulares, aunque no le sorprende, pues conoce bien el tráfico que se produce en el Báltico, el canal de la Mancha y entre Irlanda e Inglaterra.
El capitán Gadomski procura mantener la puntualidad del servicio por todos los medios, aunque a veces la operativa portuaria, debido al elevado volumen de carga rodada que se mueve, condiciona ese empeño. Razón por la cual, por ejemplo, la escala en Arrecife de Lanzarote fue la mínima indispensable y con la misma seguimos viaje en demanda del puerto de Las Palmas.










El universo del jefe de máquinas Petru Hubati
El jefe de máquinas Petru Hubati (Tulcea, 1974) es rumano. Es un hombre que posee un extraordinario dominio del inglés y de lo suyo sabe mucho, como nos demostró durante una detenida visita que hicimos a la sala de máquinas, que está reluciente, muy ordenada y limpia.
Resulta muy fácil entablar conversación con el jefe Petru Hubati, que nos entrega su tarjeta de visita y pronto percibimos que es una persona que tiene un amplio recorrido vital y que trasciende más allá de su especialidad profesional.
Es hombre de mar y de barcos, pero también es hombre de mundo, con una visión muy amplia, crítica y universal. En nuestro primer encuentro nos hizo un análisis detallado de sectores que para él poseen una extraordinaria importancia, como son la construcción naval, la Marina Mercante y el papel que desempeña el tráfico marítimo internacional.





















La tripulación está gestionada por una agencia internacional en relación directa con la compañía armadora del buque, que hasta que lo ha fletado Baleària Canarias ha estado dedicado exclusivamente al transporte de vehículos por cuenta de la multinacional Noatum.
Los oficiales de puente y de máquinas son todos jóvenes rumanos y ucranianos. El personal de maestranza es india, cada cual a lo suyo y el cocinero —persona importante en todos los barcos—, se llama Silviu Drumea y también es rumano. A bordo se respira un ambiente de gran tranquilidad, cordialidad y silencio, que solo se rompe al llegar a puerto. La política alcohol cero se lleva a rajatabla.






El buque “Josefina de la Torre” aporta capacidad, tecnología y eficiencia energética y refuerza el protagonismo de Baleària Canarias en la línea Cádiz-Canarias —va y viene lleno de carga—, en la que también operan los buques “Villa de Tazacorte” y “Volcán de Tinamar”. Entre los tres suman algo más de 9.000 metros lineales semanales por cada trayecto.
Sin duda, los clientes, transportistas, grandes superficies y todos los proveedores del archipiélago canario tienen un servicio garantizado, y especialmente el sector platanero, con la gran capacidad y fiabilidad de la oferta disponible, ahora reforzada con la incorporación del nuevo buque que honra la memoria de Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria, 1907 — Madrid, 2002), perteneciente a la Generación del 27, y considerada como una de las figuras más polifacéticas y singulares de las letras y las artes canarias del siglo XX.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo


