Referíamos en un artículo anterior que “Sálvora” y “Cíes” fueron los nombres de dos buques de vigilancia pesquera, de los cuales el segundo estuvo al servicio de la Armada entre septiembre de 1954 y noviembre de 1972, fecha en la que causó baja en la LOBA debido a las graves averías de su motor propulsor que desaconsejaron su reparación y se procedió a su desarme en el arsenal de Ferrol.
Ambos buques tienen su origen en una pareja de bacaladeros encargados por el armador e ingeniero naval Luis María Arroyo, de San Sebastián —figura destacada vinculada con Naviera Lagos y más tarde con Naviera Pinillos—, cuyos cascos fueron construidos en el astillero Juliana de Gijón, de los cuales el segundo estaba a flote en 1949, un año después de su puesta de quilla.
En el caso que nos ocupa se trataba en origen del buque “Virgen de la Antigua”, que sería remolcado y terminado en el astillero Euskalduna. La transformación para su nuevo cometido se realizó en el astillero de la Empresa Nacional Bazán en Ferrol, causado alta el 25 de septiembre de 1954 en la Lista Oficial de Buques de la Armada.
Durante el proceso de adaptación se apreciaron varios problemas técnicos, entre ellos falta de estabilidad suficiente, lo que obligó a diversas modificaciones, entre ellas la capacidad de los tanques de combustible, que pasó de 55 a 20 toneladas, con la consiguiente limitación de autonomía.
De 158 toneladas brutas y 271 toneladas de desplazamiento, medía 32,58 m de eslora total —29 m de eslora entre perpendiculares—, 6,28 m de manga, 3,60 m de puntal y 3,16 de calado medio. El armamento consistía en dos cañones Rheinmetall de 37 mm, que sería sustituido a comienzos de 1960 por dos cañones Oerlikon y estaban propulsados por un motor Skandia de 360 caballos a gasoil, con el que mantenían una velocidad de 11 nudos. A ocho nudos tenía una autonomía de 6.000 millas y mil millas más a siete nudos.
En 1957 se sustituyó el equipo propulsor —fuente de frecuentes problemas—, por un motor Sulzer 4TS29, de 400 caballos de potencia, así como el cambio de hélice, aunque, como hemos indicado, en noviembre de 1972 causó baja definitiva debido a reiterados problemas de propulsión, mientras que su gemelo “Sálvora” alargó su vida marinera hasta 1990.
El oficial al mando tenía empleo de teniente de navío, con una dotación de tres suboficiales y veinte cabos y marineros. W-31 fue su marca de costado.
Referencia:
AA.VV. (2014). Buques de la Armada Española. Historiales (1700-2014). Instituto de Historia y Cultura Naval y Fundación Alvargonzález, Gijón.
Foto: vía David Trillo Gallego

