De la mar y los barcosDestacado

El buque frutero “El Priorato” y el puerto de La Palma (1969)

La postal editada en 1969 por García Garrabella nos muestra una vista parcial del puerto de Santa Cruz de La Palma en la que aparecen atracados los buques “El Priorato” y “Plus Ultra”. El documento gráfico que Antonio Barbero García conserva en su archivo tiene un gran interés, por cuanto nos permite apreciar la actividad portuaria de la época, en la que tiene especial protagonismo la exportación frutera, etapa en la que coexistían dos sistemas de transporte, las piñas de plátanos envueltas en papel kraft y pinocha y la fruta desmanillada en cajas de cartón anticipo de la carga paletizada para su estiba en las bodegas del barco frutero que habría de llevar la preciada carga verde a los mercados peninsulares.

La imagen tiene, además, el interés de recordar el parque móvil que entonces existía, en el que dominan las excelentes furgonetas Wolkswagen de doble cabina y vemos también un furgón Mercedes, una rubia Peugeot 404 y otra Fort Taunus y algunos los camiones dedicados al transporte frutero –Pegaso, Mercedes, Berliet, Austin, Commer…– que cruzaban la isla desde el valle de Aridane y el norte de La Palma –la costa de Fuencaliente y la Punta en Tijarafe estaba en sus inicios–, unos propiedad de las empresas plataneras y otros de particulares, todos ellos conducidos con gran destreza por magníficos chóferes que conocían las carreteras de la isla con una gran precisión.

Respecto del buque “El Priorato”, propiedad de Naviera del Pilar y fletado por la Gerencia Marítima Frutera, era el segundo buque de esta compañía con sede en Madrid, de la que también formaban parte los buques “El Salazar” y “El Baztán”. Se trataba del quinto buque del tipo V del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano, de una serie de seis fruteros construidos para cubrir las necesidades de la exportación frutera de Canarias y Levante.

Aunque con algunas diferencias entre ellos, los dos primeros fueron construidos en el astillero de la Empresa Nacional Elcano en Sevilla. Llamados sobre el proyecto “El Panadés” y “El Roncal”, entraron en servicio en abril y junio de 1957 renombrados “Torres de Cuarte” y “Torres de Serranos”, tras su adquisición estando en grada por la naviera valenciana COFRUNA.

Los cuatro siguientes fueron adjudicados al astillero de la Empresa Nacional Bazán en San Fernando, Cádiz. De ellos, el primero se entregó en agosto de 1957 con el nombre de “Miguel M. de Pinillos”, tras su adquisición por Compañía Marítima Frutera –luego Naviera Pinillos– y los tres siguientes fueron los buques de Naviera del Pilar a los que nos hemos referidos, sociedad que tuvo poco más de una década de existencia.

Construcción número 28 del citado astillero gaditano, el 15 de abril de 1958 se procedió a la puesta de quilla y el 13 de abril de 1960  resbaló por la grada con el ceremonial acostumbrado. El 30 de junio de 1959 entró en servicio con un viaje a EE.UU. y en septiembre siguiente pasó al tráfico frutero de Canarias. Con su nombre homenajeaba a la comarca de la provincia de Tarragona en la que existen 23 municipios y abarca el campo de Tarragona y las tierras del Ebro, teniendo como límites las comarcas del Bajo Campo, la ribera del Ebro, las Garrigas y la cuenca de Barberá.

Dedicados durante toda su existencia al tráfico frutero y carga general, en 1972 los tres barcos de Naviera del Pilar pasaron a la propiedad de Naviera del Atlántico, siendo renombrados “Delfín del Salazar”, “Delfín del Adriático” y “Delfín del Cantábrico”, respectivamente. Por entonces eran unos barcos obsoletos y anticuados en cuanto a habilitación y equipos técnicos, pese a lo cual las tripulaciones que en ellos navegaron supieron sacarle buen provecho y por lo que a nuestro protagonista se refiere, en septiembre de 1985 causó baja y se vendió para desguace en Castellón.

De 2.464 toneladas brutas, 1.264 toneladas netas y 3.600 toneladas de peso muerto, medía 102 m de eslora total –98 m de eslora entre perpendiculares–, 14,95 m de manga, 6,58 m de puntal y 6,12 m de calado máximo. Estaba propulsado por un motor Sulzer –fabricado, bajo licencia, en los talleres de La Maquinista Terrestre y Marítima–, de 3.850 caballos sobre un eje y en sus primeros años de mar mantenía 17 nudos de velocidad. Disponía de cuatro bodegas y dos palos bípodes y escotillas Elcano-MacGregor y una superestructura central, así como camarotes para 10 pasajeros. Código IMO 5099915.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2004). Empresa Naviera Elcano. Seis décadas de historia. p. 311. Madrid.

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