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El buque científico soviético “Akademik Sergei Korolev”

En los años de la guerra fría, los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria fueron punto de escala con bastante frecuencia de los buques científicos soviéticos, entre ellos el llamativo “Akademik Sergei Korolev”, nombrado así en homenaje a uno de los principales protagonistas del programa espacial de su país. En mayo de 1993 le vimos por última vez atracado en el puerto tinerfeño, abanderado en Ucrania y operado por el Ministerio de Defensa de aquel país, en el viaje de regreso de La Habana a Odesa con técnicos y familiares de la extinta URSS.

Además de sus misiones en el programa espacial soviético, este buque, y otros de su estilo, realizaban también labores de espionaje, detección de comunicaciones por satélite, diferentes tipos de mediciones y otras misiones envueltas en secretismo, como es habitual en esta clase de barcos.

Desarrollado por la Oficina Central de Diseño Chernomorsudoproekt, dirigida por el ingeniero M. Kozlov y su adjunto Yuri T. Kamenetskiy, el Proyecto 1908 tomó forma en el astillero Chernomorskiy Zadov, Nikolayev y entró en servicio el 26 de diciembre de 1970, después de dos años y nueve meses de obras. Pertenecía a la Academia de las Ciencias de la Unión Soviética y estaba operado por la compañía estatal Black Sea Shipping Co., con sede en Odessa.

Constaba de dos plataformas y cuatro cubiertas con una superestructura a proa y popa. A proa estaba el puente de mando, la estación radio y los alojamientos de la tripulación, mientras a popa se situaba el centro de comunicaciones, 85 laboratorios y los alojamientos de los técnicos y científicos. Todas las grandes empresas tecnológicas de la URSS intervinieron en las diferentes fases de su construcción y equipamiento.

Montaba dos grandes antenas parabólicas de 12 m de diámetro y 175 toneladas de peso cada una. Una de ellas estaba asociada al sistema de control y medición y la otra a las comunicaciones por satélite y medio centenar de antenas. A proa montaba una antena parabólica de 2,10 m de diámetro y la electrónica, hasta donde se sabe, estaba compuesta por dos macro ordenadores Elbrus. Para mantener la estabilidad y la posición durante los trabajos de comunicación, disponía de tres hélices transversales –una a proa y dos a popa– y un sistema de posicionamiento dinámico. Podía proporcionar una comunicación bidireccional simultánea y control de objetos espaciales a una distancia máxima de 400.000 kilómetros en dos rangos de frecuencia, siendo el primer sistema de comunicación a nivel mundial. 

El 18 de marzo de 1971 zarpó en su primera expedición, que tuvo una duración de 205 días, con motivo del seguimiento de la estación espacial Salyut. En el transcurso de veinte años participó activamente en numerosos proyectos espaciales de la URSS, caso de las misiones Luna 20, Venera 8, Soyuz y Salyut-7. En mayo de 1983 intervino en la recuperación de la nave espacial Progress-13 y en julio de 1988 en el lanzamiento de las estaciones espaciales Phobos-1 y Phobos-2, destinadas al estudio de Marte y sus satélites.

Tras el último viaje al que hemos hecho referencia, en 1996, renombrado “Orol”, zarpó del puerto de Ilyichevsk rumbo a Alang (India), a donde arribó en julio de ese año y en agosto siguiente comenzó su desguace.

De 19.810 toneladas brutas y 7.180 toneladas de peso muerto, medía 189,90 m de eslora total, 25 m de manga, 13,20 m de puntal y 7,93 m de calado máximo. Tenía una autonomía de 22.500 millas náuticas propulsado por un motor diésel que le permitía mantener una velocidad de 17,5 nudos o 120 días sin tocar puerto con 123 tripulantes y 180 científicos y técnicos. Disponía de una sala de cine para 250 espectadores, un gimnasio muy bien equipado, una piscina cubierta y otra al aire libre, biblioteca, sala de lectura, billar y un centro médico de primer nivel. Código IMO 7052284.

En su última escala en Santa Cruz de Tenerife (mayo de 1993)
En su última escala en Santa Cruz de Tenerife (mayo de 1993)

Fotos: Antonio Barbero García y José Luis Torregrosa García

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