Desde siempre hubo afición por la música en el pueblo de Fuencaliente de La Palma. Parrandas para amenizar fiestas, bodas, bautizos, bailes, verbenas, encuentros de amigos en bodegas, vendimias, matazones de cochino, borralleras, fiestas de San Juan y calderos en la playa. Muchos de ellos aprendieron de oído, de quienes sabían e incluso por cursos de correspondencia, pues las enseñanzas musicales regladas no estaban entonces al alcance de cualquiera.
A la espera del próximo libro de memorias de Gabriel Hernández Hernández, estamos seguros que el entrañable paisano y amigo afincado desde 1962 en Breña Alta nos hará recordar multitud de episodios de la sociedad fuencalentera de su juventud.
En la foto que acompaña vemos a un grupo de amigos músicos frente al bar Parada junto a la carretera general. José Alfredo Pérez Piñero nos ayuda a identificarlos: el primero por la izquierda, pendiente de conocer su nombre, sabemos que era vecino de Las Caletas (guitarra); le siguen los hermanos Gabriel Hernández (violín) y Juan Vicente Hernández (clarinete), Feliciano Hernández —que fue alcalde de Fuencaliente entre el 16 de julio de 1970 y 3 de julio de 1971— (acordeón) y Constantino Carballo (castañuelas).
Foto: vía Consejo de Barrio de Los Quemados con la ayuda de José Alfredo Pérez Piñero


1 comentario
Como en las fiestas de los pueblos, eso es algo que mucha gente no lo olvidará nunca, no a esas personas tan importantes.