Del Cronista Oficial

Cuando la luz eléctrica llegó a Fuencaliente

El 30 de noviembre de 1957 visitaron Fuencaliente de La Palma los ministros de la Gobernación, Obras Públicas e Industria, siendo declarados “huéspedes de honor” por la corporación local presidida por Emilio Quintana Sánchez. Con anterioridad, el pleno había acordado hacer llegar al conocimiento de las autoridades ministeriales las necesidades más urgentes del municipio, entre las que figuraba el fluido eléctrico, el abastecimiento de agua y la red de caminos vecinales.

Obtuvo pronta respuesta la primera petición, de modo que el 17 de enero de 1959, y coincidiendo con las fiestas de San Antonio abad, fue inaugurado el alumbrado eléctrico en el pueblo, formando parte del Plan de Electrificación Rural de La Palma. El acto se desarrolló “con el mayor esplendor”, como no podía ser de otro modo y correspondió al alcalde, después de un emotivo discurso, conectar la palanca que hizo ver el alumbrado público en el barrio de Los Canarios. Hasta entonces el servicio estaba limitado al fluido que proporcionaba un motor, cuyo propietario avisaba, antes de su cierre cada noche, con tres cortes breves.

En el mes de junio siguiente llegó el alumbrado público al barrio de Los Quemados. “Una obra que se debe a la labor incansable del entusiasta concejal de aquel barrio, Manuel Hernández Torres (…), se acordó por unanimidad hacer constar en acta el más sincero reconocimiento a dicho concejal y concederle un amplio voto de gracias como premio a su asidua labor en pro de los intereses del municipio”, según se recoge en el libro de actas municipal.

Con un presupuesto de 102.000 pesetas -cantidad apreciable para la época-, en septiembre de dicho año se acordó proceder a la instalación de teléfonos públicos en casas particulares en los barrios de Las Caletas, Los Quemados y Las Indias. Los locutorios, sin embargo, no se instalarían hasta 1966.

En el transcurso de 1959 serían inaugurados los grupos escolares de Los Quemados y Las Caletas, mejorando así sensiblemente las necesidades de los citados barrios. En 1961 se procedió a la apertura del colegio “XXV Años de Paz”, en un solar contiguo al nuevo Ayuntamiento, cuya plaza fue inaugurada en agosto de 1965.

Emilio Quintana Sánchez, don Emilio como le llamábamos todos, siempre dio muestras de honradez y de capacidad de trabajo en beneficio de su pueblo adoptivo, que le honró con su afecto y respeto -aún hoy sigue siendo recordado con gran cariño- y perpetúa su memoria con una calle en Los Canarios y otra en Las Indias. Fue un hombre de su tiempo y compaginó la docencia y la política local e insular durante varias décadas. 

Retirado de toda actividad pública y dejando tras de sí la estela de una labor intensa y fecunda, así como el recuerdo de un trabajo de constante entrega, en sus últimos años residió en Santa Cruz de Tenerife, donde falleció el 29 de agosto de 1981. Su viuda, Adoración Torres Hernández, natural de Fuencaliente, también pasaría la mayor parte del resto de su vida en la capital tinerfeña, hasta su fallecimiento, ocurrido el 14 de diciembre de 2002.

Bibliografía: Díaz Lorenzo, Juan Carlos. Fuencaliente. Historia y tradición. Madrid, 1994. 

Foto: Familia Quintana Torres / Archivo Juan Carlos Díaz Lorenzo

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