De la mar y los barcosDestacado

Cargando tomates con mal tiempo en el muelle de Gran Tarajal

A la historia del cabotaje en la isla de Fuerteventura pertenece esta imagen del buque “Golondrín”, entonces propiedad del armador lanzaroteño Antonio Armas Curbelo, atracado con mal tiempo en el muelle de Gran Tarajal, en la época de la zafra del tomate, que luego transbordaba en el puerto de La Luz. Eran los tiempos del patrón Juan Umpiérrez Martín, apodado Juan “sin miedo”, que tiene una calle en dicha localidad en reconocimiento a su labor.

El buque “Golondrín”, construido en Astilleros del Cantábrico, en Gijón, por encargo del armador Rafael Riva Suardíaz, entró en servicio en marzo de 1957. Desde 1968 perteneció a Antonio Armas Curbelo y a poco de su llegada a Canarias, en noviembre del citado año embarrancó en Los Charcos, al norte de Arrecife, y la operación de reflotamiento estuvo a cargo del patrón Juan Umpiérrez, consiguiendo reflotarlo.

Posteriormente el buque sería reparado y reincorporado al servicio. Después de una larga etapa de amarre, en septiembre de 1979 se vendió a María del Pino Abou y en julio de 1982 se vendió para desguace, siendo desmantelado posiblemente en el puerto de La Luz.

Foto: vía Rosamari Bet

 

Anterior

Noventa mil toneladas en seis cajones de Galicia para Filipinas

Siguiente

Fallece el capitán Carlos Pérez Labajos, profesor de la UniCan

3 Comentarios

  1. Felipe
    2 mayo, 2022 at 9:12 pm — Responder

    Fue abandonado a la altura de la actual Repnaval, tocando fondo, y, junto a otros, como el Sota Poveda y en una operación de limpieza por parte de la Autoridad Portuaria, fue sacado fuera de del Reina Sofía y hundido, hoy sería entre tal dique y La Esfinge.
    Gracias.

  2. Domingo Araya
    3 mayo, 2022 at 9:15 am — Responder

    El barco El Golondrin prestó un gran servicio a la Colombofilia de Gran Canaria y con Juan Umpierrez de patrón, gracias a su patrón muchas sueltas de entrenamiento entre Gran Canaria y Punta de Jandia pudimos realizar. Como anécdota diré que había que esperar que la marea subiera para poder cargar las cestas de palomas a bordo sobre un tablero largo y un poco ancho, deslizabamos las cestas para subirlas a bordo. Que tiempos.
    Pasado el tiempo Juan Umpierrez fue patrón del Burriana y siguió prestando servicios a la colombofilia de Gran Canaria, con permiso de Don Antonio Armas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *