
Baleària Canarias afianza la línea de Lanzarote con el ferry “Sicilia”, que madruga cada día y llega puntual
Desde su estreno en la línea de Lanzarote el pasado 8 de junio, el ferry “Sicilia” de Baleària Canarias viene demostrando tanto su idoneidad como el acierto de su emplazamiento en su nuevo servicio, tanto en capacidad de pasaje como de carga rodada, con lo cual garantiza dos aspectos fundamentales a un mercado que se mantiene fiel a la enseña de Antonio Armas.
En esta nueva, renovada e ilusionante etapa dirigida por Adolfo Utor Martínez, Baleària Canarias aporta otras fortalezas importantes para el mejor servicio de la Isla de los Volcanes: una rotación diaria con una apreciable puntualidad, de modo que el ferry “Sicilia” llega muy temprano a Arrecife de Lanzarote, antes de que amanezca el nuevo día.

A las 05:15 horas tiene programada su entrada, horario que tiene una especial importancia para los transportistas, pues les permite hacer su trabajo con holgura y retornar a las 11 de la mañana, de modo que a las 17:30 horas está de nuevo en Las Palmas y la siguiente salida es a las 23:30 horas, de modo que tienen un arco de casi seis horas para hacer su trabajo. El barco tiene buena marcha, de 22,5 nudos sin que haya que forzar el régimen de la máquina.
La capacidad de bodega, de 2.050 metros lineales y el número de frecuencias —solo el domingo cambia itinerario con el ferry “Volcán de Tamadaba”, que cubre el resto de la semana la línea de Puerto del Rosario—, consigue que no haya aglomeraciones de carga rodada con destino a Lanzarote, que no quede carga sobre el muelle y que los transportistas y los receptores estén satisfechos de la fiabilidad, regularidad y puntualidad del servicio.

El otro segmento importante, el pasaje, tiene un barco interesante para esta línea, al que hemos visitado recientemente. Hemos visto un barco bien mantenido, ordenado y limpio, que sigue el esquema de los proyectos característicos del astillero Visentini, con el atractivo de una gran terraza en la cubierta 7, que ahora en verano, con el buen tiempo y en el viaje de regreso a Las Palmas, hará las delicias del pasajero, lo mismo que el paseo de la cubierta 5, que permite situarse casi en la proa del ferry, justo debajo del puente de mando.
El ferry “Sicilia” de Baleària Canarias es un barco que tiene todos los servicios necesarios para una travesía cómoda y relajada. A bordo se ofrecen varias opciones de acomodación. Con un ascensor que se entra por una puerta y se sale por otra, y que comunica entre cubiertas y el garaje, dispone de 74 camarotes cuádruples, dos para PMR y dos VIP.


Ocho camarotes están preparados para viajar con mascotas y dispone de 44 habitáculos para mascotas que están impecables y es posible verlas durante el viaje desde el móvil a través de una aplicación. Además, está el salón Neptuno con 120 butacas y el salón Sirena con otras 73, todas ellas con una gran comodidad, así como 140 plazas en la cafetería, que también dispone de zonas de trabajo y conexión wi-fi de Baleària, así como la zona del restaurante, que añade otras 200 plazas.
Como es habitual en los barcos de Baleària, la oferta gastronómica es amplia y variada y de ello se ocupa el jefe de cocina Andrés Vargas y su equipo de expertos, que tiene su cocina y una gambuza sencillamente impecables. Decíamos antes que el barco está limpio y ordenado y de ello se ocupa una tripulación amable y atenta que conoce bien su cometido y que dirige el jefe de cabina Mario Obando, hondureño de Puerto Cortés. El ambiente es tranquilo, sosegado y domina el silencio en las zonas de descanso. El bar permanece abierto toda la noche, hasta la llegada a Lanzarote.






























Tuvimos la muy grata ocasión de conocer y conversar con el capitán Giuseppe Dursio, un veterano de Baleària, lo mismo que el jefe de máquinas Sandro Maida. Son italianos, de Nápoles, aunque residen en Sicilia, amigos y colegas inseparables, pues llevan once años en la compañía, desde que Baleària fletó primero y compró después éste buque y su gemelo “Nápoles”.
El capitán nos invita al puente para ver la maniobra de entrada en el puerto de Las Palmas, café expreso de por medio y el jefe Maida se queda sorprendido cuando le pedimos si era posible visitar la sala de máquinas. La respuesta no se hizo esperar. Es un mundo que siempre nos ha atraído, influidos, sin duda, por el magisterio fecundo del entrañable amigo y maestro José García Oliva. Los motores consumen gas natural y están equipados con scrubbers, avanzando de ese modo en el objetivo de descarbonización que se ha planteado Baleària.










Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo


