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“Arlequín Rojo”, un icono de la línea Ibiza-Formentera

A la historia de las comunicaciones marítimas entre Ibiza y Formentera pertenece el buque “Arlequín Rojo”, que prestó servicio por espacio de casi veinte años en dos etapas: la primera, de 1994 a 1998, por cuenta de Flebasa e inscrito en la matrícula naval de Algeciras y la segunda, desde entonces y hasta 2003, enarbolando la contraseña de Balearia y figuraba en el asiento del Segundo Registro de Canarias en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

Construcción número 807 del astillero Anciens Chantiers Dubigeon, en Nantes-Chantenay (Francia), entró en servicio en junio de 1964 con el nombre de “Saint Gildas” y contraseña de la Societe D’armement de L’Quest (SAO), con sede en Nantes para cubrir la línea St. Nazaire-Mindin, en la que permaneció hasta octubre de 1975, en que la construcción de un puente entre las ciudades de St. Nazaire y Saint Brevin dejó sin trabajo a este buque.

Después de algo más de un año de amarre, en 1977 se renombró “Saint Ongeais” y hasta mayo de 1988 estuvo haciendo la línea La Pallice-Ile de Re, en la bahía de Quiberon. Cinco años más tarde, en 1993, pasó a formar parte de la Compagnie Morbihannaise de Nantes de Navigation, con sede en Nantes, sin que cambiara de nombre y a finales de 1993 lo compró Flebasa y recibió el curioso nombre de “Arlequín Rojo”.

El 14 de febrero de 1994 arribó al puerto de Ibiza y el día de su llegada giró 360 grados sobre su eje y así se presentó en el puerto de la villa, como bien recuerda Vicente Costa Navarro. Al día siguiente se estrenó en la línea Ibiza-Formentera, en la que demostró su capacidad e idoneidad y se convirtió en todo un símbolo.

Llamaba especialmente la atención por su peculiar estampa marinera de transbordador fluvial, en la que no tenía proa ni popa, pues se trataba de un “double ended”, disponía de un puente central dotado de dos mandos hidráulicos independientes y en sus respectivos extremos estaban situados los motores que le permitían una excelente maniobrabilidad. Ello le permitía navegar en ambos sentidos sin necesidad de dar la vuelta, lo cual facilitaba las operaciones de carga y/o descarga. Además de la línea Ibiza-Formentera, también hizo algunos viajes entre Sant Antoni y Denia como barco escoba y visitó el varadero de Burriana en diversas ocasiones para varada y trabajos de mantenimiento. 

Desde 2009 navegó exclusivamente como carguero, teniendo a su cargo el papel de provisionista principal de Formentera y en diciembre de 2012 quedó amarrado y sustituido por el ferry “Posidonia”. Por sus propios medios en marzo de 2013 hizo viaje a El Puerto de Santa María, vía Algeciras, donde se procedería a su desguace.

De 1.016 toneladas brutas, 397 toneladas netas y 270 toneladas de peso muerto, medía 67,70 m de eslora total, 15,62 m de manga y 4,30 m de calado. Estaba propulsado por dos motores Poyaud, de doce cilindros cada uno, que sumaban una potencia de 1,178 kW y mantenía una velocidad de 11 nudos. Disponía de capacidad para 400 pasajeros y 70 coches. Código IMO 8966119.

Recién estrenado, en su primera etapa como «Saint Gildas»
En su segunda etapa ostentó el nombre de «Saint-Ongeais»
Tenía capacidad para 440 pasajeros y 45 coches

Fotos: Sebi0907 (shipspotting.com) y fjordfaehren.de

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2 Comentarios

  1. 15 abril, 2022 at 7:28 am — Responder

    Estimado Juan Carlos, en referencia a tu artículo sobre el ferry Arlequín Rojo, he ido deprisa a mi libreta de navegación para comprobar el año en el que empecé la línea Ibiza-Formentera, o mejor dicho el año que fui a Formentera a probar las características y maniobrabilidad de dicho ferry, la fecha que figura en la libreta es de uno de Julio de 1993, ese fue el día que embarqué como capitán en dicho ferry. El día 3 de Julio zarpamos para Formentera, toda la tripulación y el director de la compañía don Adolfo Utor, estándo dentro del puerto de Formentera le dije a don Adolfo Utor que ciabogaría sobre el eje del barco 360 grados, y así fue, la admiración de los formenterenses que allí se encontraban fue total, lo sé por sus comentarios posteriores. En el mes de Agosto de 1993 empezamos la línea Formentea-Denia, 62 millas de distancia. Era curioso que el barco menos marinero de las navieras Isnasa-Flebasa hiciera la ruta más larga, no fallamos ni un día, bueno, en uno de los viajes tuve que dar la vuelta al puerto de Ibiza porque a la altura de Esvedra nos comía la mar. Me acuerdo bien de la entrada en servicio del Arlequín Rojo en las Islas Pitiusas porque ese año nació mi hija María 1993, un saludo para ti Juan Carlos que me encantan todos tus escritos, ahora que los puedo leer, un abrazo, Capitán Ignacio Tomás Zori Obeso

    • 15 abril, 2022 at 11:58 am — Responder

      Tomás, muchas gracias por sus aportaciones. Haré las modificaciones correspondientes en el texto.

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