
Antonio Dorta Barroso, gomero de Valle Gran Rey, orgulloso capitán del equipo que lidera el trimarán “Pepita Castellví”
El presidente de Baleària Canarias, Adolfo Utor, ha otorgado la confianza del mando del trimarán “Pepita Castellví” al capitán Antonio Dorta Barroso, gomero de Valle Gran Rey, que se siente especialmente orgulloso de esta oportunidad histórica en su vida como máximo responsable de una nueva etapa de las comunicaciones marítimas de alta velocidad con La Gomera y La Palma.
Junto a él está también el capitán Eduardo Cañizares Morales, que es otro veterano y a ellos se ha unido el capitán Diego Acosta Alayón, que alterna de primer oficial y tiene bastante experiencia en el “puente marítimo” entre capitales. Son decisiones importantes, pues se trata de profesionales muy experimentados en buques de alta velocidad y conocen bien la idiosincrasia de las respectivas líneas, lo cual es un factor determinante.
Otra decisión importante es la designación de Marcelo González Rabanedo como jefe de máquinas del buque insignia de Baleària Canarias en las Islas Verdes. Argentino de nacimiento y palmero adoptivo, donde reside desde hace 24 años, tiene una inmensa experiencia en máquinas navales y conoce muy bien esa línea, pues en su anterior etapa en Naviera Armas desempeñó la jefatura de máquinas del ferry “Volcán de Taburiente” —donde, además, creó escuela fecunda— desde 2009 hasta la venta del buque.
Uno de sus hijos, Fran González Sanmarco, es Hijo Adoptivo de La Palma. Médico otorrino, en su día se proclamó campeón del mundo de vela en Láser 4.7 juvenil en San Francisco, lo que coincidió con el día en que cumplió 16 años. De casta le viene al galgo, porque su padre es un consumado regatista con un amplio palmarés internacional.

De alguna manera, Antonio Dorta Barroso (Valle Gran Rey, 1986) sigue la senda de su respetado y admirado maestro Servando Peraza García, capitán de capitanes, que dejó una impronta inolvidable en La Gomera y en su herencia vital.
Toda la tripulación a bordo del trimarán “Pepita Castellví” —lo mismo que sucede en el catamarán “Volcán de Tirajana”—, lo está dando todo para garantizar la calidad del servicio con las premisas que emanan desde la presidencia de la compañía, y que ya comienzan a verse resultados, aunque el proceso de mejora es continuo. Son conscientes, no obstante, de que hay mucho camino que recorrer, aunque la entrega diaria en cuanto a operativa puntual y una amplia gama de servicios a bordo constituye el mejor reflejo de su quehacer. La competencia es buena y Baleària Canarias ha venido para quedarse y contribuir al mejor desarrollo del archipiélago.




Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo y Facundo Cabrera para puentedemando.com


