Acontecer marítimoDestacado

Algo más de 4.000 buques tienen instalados “scrubbers”

Durante los últimos doce meses se ha producido una creciente demanda de fueloil con alto contenido de azufre (HSFO) como combustible para buques. En marzo pasado mes se registró la mayor demanda desde enero de 2020, lo cual, en opinión de Steve Bee, director comercial del grupo VPS, el análisis de combustibles marinos en todo el mundo indica un mayor uso de los depuradores de gases de exhaustación (scrubbers) como opción para el cumplimiento de la norma IMO 2020.

El diferencial de precios entre el fueloil convencional, con alto contenido en azufre (HFSO), y los combustibles con bajo o muy bajo contenido en azufre, que se ha estabilizado por encima de los 100 dólares por tonelada, permite que la importante inversión que supone la instalación de un scrubber ya operativo o de nueva construcción se pueda amortizar en un tiempo relativamente corto. El pasado 12 de mayo, , el diferencial de precio entre el HSFO y los combustibles reglamentarios se situaba en 114 dólares la tonelada.

La cuota del fueloil con alto contenido en azufre en las ventas totales de combustible descendió rápidamente durante los primeros meses de 2020. Peter Sand, analista jefe de BIMCO, entiende que este descenso se ha frenado gracias al crecimiento constante en el número de buques equipados con scrubbers, que han respaldado la demanda de HSFO, aunque su cuota sea mucho menor que la anterior a la entrada en vigor del IMO 2020.

Según BIMCO, el número de buques equipados con scrubbers se duplicó en los 13 meses posteriores a dicha entrada en vigor y estima que actualmente hay 4.006 buques equipados con depuradores, frente a 2.010 en enero de 2020. Un 30,5% del tonelaje total pertenece a petroleros de crudo y un 13,8% adicional a petroleros de productos.

Ello se debe a que los armadores disponen ahora de más información sobre la tecnología de los scrubbers, su uso, los requisitos necesarios y el coste de capacitación de la tripulación, y todos estos factores han servido para acelerar su implantación.

Es probable que los combustibles alternativos, como el gas natural licuado, a medio plazo, y el amoniaco y el hidrógeno a largo plazo, cobren impulso a medida que la OMI recorte los objetivos de emisiones de gases de efecto invernadero y se vayan imponiendo nuevas normas medioambientales para el transporte marítimo. Sin embargo, la previsión es que la demanda de HSFO y el uso de scrubbers se mantenga hasta que los nuevos combustibles tengan una mayor difusión.

Foto: José Javier Pérez Martín

Anterior artículo

El avión soviético Ilyushin Il-76 cumple 50 años

Siguiente artículo

“Volcán de Tindaya” restablece la línea Playa Blanca-Corralejo