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África enfila la producción creciente de energía renovable

El desarrollo del sector energético africano en la década de los años setenta estaba a la par o era superior incluso a la de muchos países asiáticos. A partir del año 2000 este panorama ha cambiado significativamente. Ahora es Asia quien doblega en capacidad de generación a África. Sin lugar a duda, el crecimiento de la población y la demanda de energía en África supera con creces a la oferta.

África necesita inyectar en sus redes una cantidad ingente de energía procedente de nuevos sistemas de generación, para satisfacer la demanda a corto plazo. La previsión es que la demanda de energía eléctrica en el continente africano crezca un 30% en el periodo hasta 2050.

En algunos casos la situación política, en otros las sequías, hambrunas, conflictos bélicos, etc., están provocando un éxodo de población muy importante hacia las costas occidentales del continente, concentrándose en ciudades costeras que no paran de crecer. Se precisa todo tipo de servicios, pero sobre todo la demanda de energía es exponencial.

Muchas de las plantas existentes en el África subsahariana están llegando al final de su vida útil o no reciben mantenimiento. Desde 2010 la producción de energía ha descendido en un 8,8%. Esto ha llevado a algunos gobiernos a comprar energía para garantizar el suministro de sus centros de producción industrial y población.

La divergencia entre países y sus capacidades de producción son importantes. De mayor a menor tenemos:  Sudáfrica 58.000 MW, Nigeria 12.500 MW, Ghana 4400 MW, Etiopía 4.200 MW, Kenia 2800 MW, Congo 2.600 MW, Zimbabue 2200 MW, Botsuana 920 MW, Senegal 864 MW, Chad 125 MW, Ruanda 218 MW, Sudán del Sur 130 MW… En el África subsahariana unos 600 millones de personas no tienen acceso a la energía, especialmente en Chad, Sudán del Sur y Burundi.

La relación positiva entre el acceso a la electricidad y el crecimiento del PIB es un hecho contrastado, así el Banco Mundial ha declarado que el deterioro de la cantidad y calidad de las infraestructuras eléctricas en África entre 1990 y 2005 «retrasó el crecimiento de los países, devaluándose 11 puntos básicos respecto al crecimiento per cápita global del continente y 20 puntos básicos respecto al crecimiento per cápita de África meridional.

La  26ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2021 será la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), que se realizará este año, del 1 al 12 de noviembre en la ciudad de Glasgow, Escocia. En ella se presionará para que la necesaria transición energética del continente africano sea más limpia, orientándose hacia la instalación de energías renovables y la supresión del carbón.

Los sistemas de energía distribuida deben desempeñar un papel cada vez más importante en el sector. Generar energía donde mas se necesita se vuelve más fácil, proporcionalmente al desarrollo tecnológico de las fuentes renovables y a la caída de los precios. Los techos solares por ejemplo son cada vez mas populares entre los sectores de consumo que quieren tomar el control de su seguridad energética o verlo como una oportunidad para reducir sus emisiones de carbono. Sobre todo, en el medio rural y doméstico. 

Algunos países ya se han puesto manos a la obra como Ciudad del Cabo o Kenia que promueven ya programas de generación eléctrica renovable a pequeña escala entre sus ciudadanos, aprovechando sistemas fotovoltaicos sobre azoteas o microeólica en los sectores comerciales y residenciales, lo que está permitiendo a los consumidores convertirse en productores y vender el exceso de electricidad generada.

Pero África precisa mucho mas y en los próximos 10 años necesitará para su red de distribución, la implantación de una mayor digitalización, inteligencia artificial para las operaciones, el Internet de las Cosas, la adición de sensores a la red, un mayor enfoque en el análisis de datos y tecnologías de almacenamiento. Este desarrollo tecnológico será fundamental para la transición e implantación de fuentes de energía renovable.

Lo cierto es que esta ingente demanda de medios, equipos y en definitiva tecnología, para producir energía a partir de fuentes renovables, se presenta como una oportunidad para el sector productor de equipos. África es un continente inmenso que puede satisfacer una demanda garantizada de medios al menos durante los próximos 15 ó 20 años.

En el caso de Canarias, por su proximidad a este continente, sus especiales condiciones fiscales, por su seguridad jurídica, puede ser un referente de producción, prueba y exportación de medios renovables de referencia para este enorme mercado. Las grandes compañías productoras deben valorar un posicionamiento en Canarias por motivos obvios. Establecer una producción cerca del consumidor final, en una zona con conectividad adecuada y bajo legislación e influencia europea. Por parte de las instituciones canarias es importante desarrollar acciones comerciales en este sentido, dar a conocer el territorio canario como una oportunidad para esta actividad, impulsando este mercado si fuese necesario con otras medidas compensatorias especiales, que convencieran a las empresas para que implantaran sus centros de producción en el archipiélago.

No lleguemos tarde al futuro.

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