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2030 – No ports, no business

¿Qué pueden tener en común el Green Deal o pacto verde europeo, la transición energética, la economía azul, la producción de energía eólica, el hidrógeno verde, los combustibles sintéticos, el fondo de recuperación y resiliencia…? De una manera o de otra tratan de mejorar nuestro medio ambiente y reducir las emisiones de carbono, pero además todas estas actuaciones precisan de instalaciones portuarias en algún momento de su proceso.

En un evento organizado recientemente por Wind Europe, asociación europea con sede en Bruselas, que promueve el uso de la energía eólica, se ha resaltado la importancia que tienen los puertos como pieza clave para el desarrollo de la cadena logística eólica, así como para la introducción y desarrollo de fuentes de energía alternativas. Los puertos son pieza clave de la nueva política medioambiental europea, independientemente de su importancia logística.  En España y en los peores momentos de la crisis sanitaria, el sistema portuario estatal y su personal demostraron sobradamente su eficacia.

Entre las principales conclusiones de la jornada de Wind Europe, la total unanimidad de los ponentes en cuanto al papel fundamental que jugarán los puertos en la próxima década, para el desarrollo de proyectos y tecnologías asociadas a la transición energética y Gran Pacto Verde.

“No Ports, No Business”, sin puertos no hay negocio.

Nadie pone en duda que las infraestructuras portuarias son esenciales para la viabilidad de las nuevas políticas ambientales y el desarrollo de proyectos financiados a cargo de los fondos de recuperación de la Unión.

Los proyectos asociados a estas líneas de actuación demandan modernas infraestructuras y servicios, pero la demanda principal es de grandes superficies portuarias, tanto en línea de cantil, como próximas al puerto. Los stakeholders coinciden al afirmar que la industria asociada a la generación de nuevas fuentes energéticas, precisan de muchísimo espacio para su desarrollo, así como de proximidad a los servicios portuarios.

Un hándicap para las infraestructuras con altos índices de ocupación o sin posibilidad de expansión. Disponer de superficie de hinterland o zona de actividades logísticas, se convertirá en una ventaja competitiva. El sector consciente de ello ha expresado su preocupación a las administraciones públicas, proponiendo una implicación directa en la ordenación de los hinterland portuarios, la simplificación administrativa, así como mesas de trabajo en las que están representados todos los sectores público-privados, inversores, representantes industriales y gobernantes. Se demanda una implicación directa a nivel gubernamental, que garantice la viabilidad y de respuesta a los proyectos planificados.

Podríamos estar ante el siguiente paso en la evolución de las instalaciones portuarias. La industria energética irrumpirá en las instalaciones y lo hará de forma coetánea con la digitalización. Las actividades logísticas de carga ya no serán las únicas inversiones que devuelvan rentabilidad o que influyan en la localización de nuevas infraestructuras. Las energías alternativas son una necesidad básica a nivel social y ambiental y se seguirán desarrollando dentro del tejido industrial.

Nuevos modelos de explotación portuaria

En el foro se han propuesto nuevos modelos de explotación portuarios, que combinan estrechamente actividades de producción energética e industriales sobre los mismos espacios, buscando complementariedad, sinergias y un rápido retorno de las inversiones. Algunos de estos proyectos podrían calificarse como esenciales, aportando gran valor a la ciudadanía, motivo por el que justificarían para su implantación, ampliaciones de las infraestructuras portuarias.

A modo de ejemplo, la producción de hidrógeno verde precisa de energía eólica. Esta generación puede tener su origen en instalaciones offshore, pero una vez obtenida, el problema que supone el transporte y almacenamiento del hidrógeno se simplifica considerablemente, si la actividad se realiza en la zona portuaria.

Por parte del sector de la eólica marina se insiste en que las instituciones europeas deben un paso al frente cofinanciando la preparación de las instalaciones portuarias, por el alto valor social y ambiental que supone esta actividad. Hasta el 2030 se precisan importantes inversiones, que permitan el cumplimiento de los objetivos planteados. Los estados europeos deben inyectar fondos en sus instalaciones portuarias, para que sean compatibles con las líneas estratégicas del gran pacto verde europeo. 

Puerto Rotterdam

En la zona que ha reservado la Autoridad Portuaria de Rotterdam, denominada como granja de conversión, se dan las condiciones idóneas para generar hidrógeno con energía eólica marina. Un consorcio está trabajando también en planes para la producción de la variante de hidrógeno azul. El objetivo de este proyecto es producir hidrógeno, a partir de gases procedentes de refinerías o gas natural, mientras se captura el carbono liberado por este proceso y se almacena bajo el lecho marino del Mar del Norte. La producción a gran escala de hidrógeno azul también podría consolidarse antes de 2030.

Puerto Bilbao

Repsol prevé operar en 2024 una planta de hidrógeno en el Puerto de Bilbao, que será una de las mayores instalaciones mundiales para producir combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde y energía renovable. La última parcela de 46.700 metros cuadrados disponible en el puerto se destinará a esta actividad estratégica, propiciando la economía circular y la del hidrógeno.

Puertos de Ferrol y A Coruña

 Otro ejemplo lo lidera Greenalia, que, junto a sus partners, ha anunciado la fabricación y ensamblaje de elementos de cimentación flotantes en Galicia, concretamente en los puertos de Ferrol y A Coruña. La fabricación de estos elementos tendrá una gran repercusión en el área portuaria y en las factorías encargadas del diseño y construcción de la cadena de valor de estos proyectos. Greenalia también apuesta por el desarrollo de parques eólicos offshore en Canarias. Todo ello precisa un impulso más ágil de las administraciones públicas.

Las instalaciones portuarias siguen ganando en importancia. Han sido esenciales desde un punto de vista logístico en el último año, en la próxima década lo serán aún mas.

No lleguemos tarde al futuro.

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