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Un año en la memoria fértil

Cada vez que paseamos por las calles de La Laguna, visitamos la Escuela de Náutica de Santa Cruz de Tenerife o nos reunimos en la Academia de Ciencias de la Navegación pensamos que en cualquier momento vamos a encontrarnos con Enrique Melón Rodríguez, el amigo, profesor y académico entrañable que tal día como hoy, hace un año, emprendió la singladura eterna. Sigue siendo difícil para nosotros aceptar la realidad; siempre nos acompaña su recuerdo permanente, acaso como la mejor muestra de lo que siempre fue su buen y bien hacer.

Enrique nació en el seno de una familia cristiana, gente de bien en el más amplio sentido de la palabra, de quienes siempre hemos percibido valores en su más alta estima. Nada tiene de extraño, en consecuencia, que el primogénito del matrimonio formado por Enrique García Melón, catedrático de la Universidad de La Laguna y María del Carmen Rodríguez Rivero, siguiera la estela de la honradez, el respeto, la tolerancia y el querer ser más y mejores personas sin hacer daño, virtudes acrisoladas en su forma de ser, en la que siempre pretendía el entendimiento y la concordia.  

Capitán de la Marina Mercante, doctor en Marina Civil, descendiente directo de una familia de larga tradición marinera de origen gallego, representaba la savia renovadora del centro docente que tiene su sede en la antigua Escuela Superior de la Marina Civil, en la que impartía clases en las asignaturas de Navegación Costera, Navegación Meteorológica y Operaciones Portuarias.

Miembro de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación, de la que es académico a perpetuidad por decisión unánime de sus miembros; director de la revista “Capitán”, coautor de tres libros profesionales y numerosos artículos de su especialidad, deja viuda y un hijo y nos deja también un gran vacío y un desconsuelo en la amistad medida en la suma de años –muchos, a decir verdad y pocos en el cómputo del disfrute compartido– y una carrera de éxitos profesionales y personales que vio repentinamente truncada.

Descanse en paz el admirado y querido amigo Enrique Melón Rodríguez, quien siempre vive en la memoria fértil de quienes le conocimos y le queremos.

Foto: cedida

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