Acontecer marítimo

¡Salve, Estrella de los Mares!

Cada 16 de julio, la Armada, la Marina Mercante, la pesquera y la deportiva celebran la festividad de su Patrona, Nuestra Señora del Carmen. En el caso de la Armada se programan diversos actos en todas sus bases y unidades. El acto central se sitúa en la Escuela Naval Militar, en Marín, donde este año asiste el Rey Felipe VI, que también visitará el buque-escuela “Juan Sebastián de Elcano”, en el que firmará en el libro de honor por primera vez en su actual condición, con motivo del 90º aniversario de su botadura (5 de marzo de 1927). La celebración de esta gran tradición se extiende, además, desde el Cuartel General de Madrid y los arsenales, pasando por las comandancias navales distribuidas por toda la geografía española, hasta los buques que hoy están atracados y navegando.

La advocación mariana de la Virgen del Carmen está vinculada oficialmente con la Armada desde el 19 de abril de 1901, fecha en la que la reina regente, María Cristina de Habsburgo y el ministro de Marina Cristóbal Colón de la Cerda, duque de Veragua, refrendaban con sus firmas la real orden por la cual se proclamaba, de manera definitiva, a la Virgen del Carmen Patrona de la Marina de Guerra.

Aunque el texto de la real orden recogía que la Virgen del Carmen era de hecho Patrona de todos los navegantes, es bien sabido que con anterioridad las gentes de la mar, navegantes, pescadores y marinos, no veneraban una única advocación patronal, sino que se multiplicaban en pluralidad de títulos y con preferencias escogían para abogada de sus travesías la imagen de más veneración de su lugar de origen.

Una de las advocaciones más popularmente arraigadas era la de Nuestra Señora del Rosario. De ellas, las más vinculadas con la Armada serían la imagen que, donada por los venecianos, llevó Juan de Austria en su galera real en la batalla de Lepanto y “la Galeona”, que a bordo de la nao capitana hacía la carrera de Indias.

De la misma época existen importantes testimonios que ratifican la antigüedad de la devoción de los navegantes a la Virgen del Carmelo. El patronazgo de la Virgen del Carmen sobre la Marina de Guerra tiene su origen en la Isla de León, en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se dio estado casi oficial a esta devoción, que ya era la más popular en la ciudad.

Por ser una celebración de carácter religioso, los actos en honor de la Virgen del Carmen comienzan con la eucaristía en las diferentes parroquias castrenses y en el Panteón de Marinos Ilustres de la Armada, situado en la ciudad de San Fernando, dentro del recinto de la Escuela de Suboficiales. Los actos continuarán con la ofrenda floral en memoria de los que dieron su vida por España; aunque siempre presentes, en este día se les recuerda de manera especial, al rendirle los merecidos honores, como es tradición. También se rinde un especial reconocimiento a los marinos que han pasado recientemente a la situación de reserva al cumplir los tiempos de servicio y otros requisitos establecidos legalmente.

En los barcos que están en la mar estos actos se celebran de manera muy significativa, ya que la devoción de la Virgen del Carmen está estrechamente unida a la condición de marino. Numerosas unidades de la Armada celebrarán este día navegando, en misiones en el extranjero o desplegadas fuera de su base. Historia y tradición arraigan en todos los marinos la devoción a la Virgen del Carmen.

En la Marina Mercante es tradición el empavesado de los buques cuando están en puerto y el disfrute de una comida especial a bordo para celebrar la fiesta marinera. Como también es tradición de especial arraigo la procesión marítima, que se celebra en muchas localidades del país.

Foto: Antonio Mercant

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