De la mar y los barcos

Memoria del “Astelena”, primer motovelero de Antonio Armas

A Ramón Acosta Merino

El más famoso de todos los motoveleros de la flota del armador lanzaroteño Antonio Armas Curbelo (Yaiza, 1899 – Las Palmas de Gran Canaria, 1985) fue, sin duda, el buque “Astelena”, adquirido en septiembre de 1941 a la sociedad velera La Semana, con sede en Bilbao. Por entonces era ya un barco muy trabajado, hasta el extremo de que el patrón Juan Umpiérrez recuerda que “tenía unos tensores por dentro para sujetar las cuadernas del casco”.

Este buque, velero puro en sus orígenes, fue construido por el carpintero de ribera Julián Tedín Leis, en Ponteceso, localidad de la provincia de A Coruña, quien, el 11 de abril de 1904, ante el notario Rafael Pérez Santamaría, con despacho en la capital coruñesa, hizo entrega del mismo a José Calle Astorquia, uno de los socios de La Semana. El precio final de su construcción ascendió a 45.000 pesetas.

Hubo una etapa, según señala J. Varela, perteneció al armador Jesús Varela Centeno, “tío Fanuco”, de Corme y estuvo tripulado por marineros de esta localidad gallega. En la madrugada del 30 de septiembre de 1913, cuando se encontraba a unas doce millas al NW de cabo Machichaco cargado de sal, fue abordado por el buque británico “Sterndale”, que le produjo destrozos en el bauprés y amura de estribor.

El pailebote, mandado por el patrón Manuel Cruz Soto, apenas gobernaba a causa del viento flojo y ello le impidió apartarse para evitar el abordaje y aunque el capitán inglés trató de eludir responsabilidades, la autoridad de Marina española lo declaró culpable y las averías producidas se tasaron en 950 pesetas, que fueron abonadas por el causante. Luego, en julio de 1914 se produjo un incendio cuando se encontraba en el puerto de Corme.[1]

Antonio Armas lo compró en 45.800 pesetas, cifra elevada si tenemos en cuenta que el barco tenía 37 años, pero la operación se produjo en plena guerra mundial, con precios al alza por las circunstancias. Desde el puerto de Bilbao, bajo el mando del patrón Juan de León, hizo viaje a Arrecife de Lanzarote para incorporarse a las faenas del cabotaje canario.

Estampa marinera del velero "Astelena", durante la Segunda Guerra Mundial
Estampa marinera del velero “Astelena”, durante la Segunda Guerra Mundial

Sin embargo, el estado de conservación del buque era pésimo, por lo que fue necesario realizar una reconstrucción total del casco, lo que se efectuó en el varadero de Puerto Naos, Arrecife, de cuyos trabajos se ocupó maestro Pancho Trujillo, que “lo dejó como nuevo”. Entonces desapareció el botalón de proa y el aparejo original fue sustituido por otro secundario, pues fue transformado en motovelero con la instalación de un motor semi-diésel de 170 caballos de potencia, que le permitía mantener una velocidad de seis nudos con buena mar.

A partir de entonces, el renovado “Astelena” fue un buque de 99 toneladas brutas, 95 toneladas netas y 170 toneladas de peso muerto, en un casco de 25,57 m de eslora total -22,80 m de eslora entre perpendiculares-, 6,80 m de manga y 2,70 m de calado. Devuelto a la vida marinera, en su primera etapa estuvo dedicado al transporte de sal y piedra de cal, que descargaba en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, desde donde regresaba cargado de varas para los tomateros de Fuerteventura. En marzo de 1942, por orden del Mando Económico, cargó frutos en los puertos de Agaete y La Aldea, para su transbordo en el puerto de la capital grancanaria.[2] En octubre de 1953 descargó en el puerto de Arrecife el primer envío de 30.000 kilos de sacos de papas de importación para el consumo de la isla, al que seguirían otros cargamentos posteriores.[3]

La existencia del buque “Astelena” está llena de incidentes, el más grave de los cuales ocurrió en la madrugada del 13 de septiembre de 1954 en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, cuando la explosión de una bombona de butano lo abrió de cuajo de proa a popa y se hundió en su atraque del dique del Este. En el siniestro perecieron cuatro tripulantes: Diego Díaz Valiente (contramaestre), Félix Medina (motorista e hijo del patrón Epifanio Medina Martín), Pedro Cabrera y Antonio Merino Díaz. Sus cadáveres fueron recuperados por los buzos de la Junta de Obras del Puerto.[4]

El casco del motovelero “Astelena” fue reflotado con la ayuda de una cabria flotante que se trajo desde Las Palmas y, de nuevo, la experiencia de maestro Pancho Trujillo, que se desplazó desde Arrecife, fue el encargado de dirigir su reconstrucción en el puerto tinerfeño, en la que se le añadió un puente a popa, se mejoró la habilitación y con una estampa marinera modernizada, en marzo de 1955 volvió de nuevo al servicio.

Sin embargo, los años no pasaban en balde y el veterano motovelero comenzaba a acusar los achaques de su larga vida. En 1961 acudió en su auxilio el motovelero “Rápido”, otro de los barcos de Antonio Armas Curbelo, después de que hubiera quedado al garete; en 1966 fue el motovelero “Diana”, del mismo armador, el que lo auxilió y en aquella ocasión intervino también la motonave “Andrés Rial”. Luego, en junio de 1968 embarrancó en Jandía y pudo ser reflotado con la ayuda de la motonave “Marijé”, de su misma contraseña. Al año siguiente, fue el buque “Larralde” el que acudió en su ayuda tras captar una llamada de auxilio. En enero de 1971 embarrancó en la playa de Las Alcaravaneras, en medio de un fuerte temporal, después de que hubiera roto el amarre a una boya y pudo ser reflotado con la ayuda del remolcador “Vulcano Tercero”.[5]

Innecesario para los servicio de Antonio Armas Curbelo y desplazado por el número creciente de buques a motor, el veterano “Astelena” fue adquirido por Leandro San Ginés, un conocido comerciante de Arrecife, que lo preparó como buque correo para enlazar Lanzarote y Mauritania. Sin embargo, este proyecto no llegó a cuajar y en mayo de 1979, la Dirección General de la Marina Mercante autorizó la exportación del buque a Holanda, vendido en 145.000 pesetas al capitán Anton den Teuling, enarbolando pabellón del citado país y dedicado a viajes turísticos. A partir de entonces le perdimos la pista al histórico buque.

Notas:

[1] El Noroeste, 19 de julio de 1914. Citado por jvarela.net en su página web Barcos de Corme.

[2] Falange, 15 de marzo de 1942.

[3] Antena, 20 de octubre de 1953.

[4] La Tarde, 14 de septiembre de 1954. Véase también: Jorge, Domingo J. “Lorenzo Morales, un legendario buzo del muelle capitalino. Memoria del puerto de Santa Cruz de Tenerife (I)”. El Día,  28 de febrero de 2005.

[5] El Eco de Canarias, 10 de enero de 1971.

Bibliografía

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1995). Antonio Armas. La tradición de un naviero. pp. 67-69. Naviera Armas. Santa Cruz de Tenerife

Jvarela.net. “Astelena”, en la página web Barcos de Corme.

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