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Los barcos de la “línea carreta” de Trasmediterránea

Una de las compañías navieras importantes de la Marina Mercante española en la segunda década del siglo XX, con indudable protagonismo en la exportación frutera de la región levantina, fue la Compañía Frutera Valenciana de Navegación (COFRUNA). Merecedora de un estudio en profundidad, en los años difíciles de la Segunda Guerra Mundial contrató con el astillero Unión Naval de Levante dos barcos similares al denominado tipo A del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano, que correspondía a un proyecto de buques fruteros para garantizar la exportación agrícola nacional así como el tráfico platanero del Archipiélago Canario con la Península y el Continente.

El 9 de febrero de 1942, la citada Compañía Frutera Valenciana de Navegación (COFRUNA) contrató con el astillero valenciano la construcción de dos buques gemelos, que recibieron, sobre el proyecto, los nombres de “Alcira” y “Alcora”. La quilla del primero de ellos fue puesta en grada el 10 de febrero de 1943 y el 18 de noviembre de 1944 se procedió a su botadura, en ceremonia que amadrinó la señora María Victoria Noguera, quien hizo presencia ataviada con el traje típico valenciano. Por lo que se refiere al segundo buque, el primer bloque de su quilla se puso en grada el 12 de noviembre de 1943, procediéndose a su botadura el 13 de abril de 1945, con el ceremonial acostumbrado, siendo amadrinado por la señora Luis Calín, esposa de Jesús Alfaro Fournier.

Encontrándose ambos buques en grada, COFRUNA y Compañía Trasmediterránea alcanzaron un acuerdo de compra-venta, firmado el 27 de marzo de 1945, por el que la segunda se hacía cargo de los mismos, asignándoseles los nuevos nombres de “Ciudad de Alcira” y “Ciudad de Salamanca”, respectivamente. El primero de ellos fue entregado a su compañía armadora el 27 de junio de 1946, y el segundo el 24 de marzo de 1947, después de realizar las pruebas de mar, causando alta en el contrato de las líneas de soberanía nacional por orden del Ministerio de Industria y Comercio de 24 de julio del citado año, y estrenándose en la línea quincenal Barcelona-Canarias.

El buque "Ciudad de Alcira", navegando por el Estrecho de Gibraltar
El buque “Ciudad de Alcira”, navegando por el Estrecho de Gibraltar

De casco de acero remachado, el buque “Ciudad de Alcira” tenía un registro de 2.516 toneladas brutas, 1.396 netas y 2.460 de peso muerto, con un desplazamiento a máxima carga de 4.350 toneladas. Por lo que se refiere al buque “Ciudad de Salamanca”, tenía un registro de 2.537 toneladas brutas, 1.411 netas y 2.505 de peso muerto, con igual desplazamiento a máxima carga. Medían 89,57 metros de eslora total -84 m de eslora entre perpendiculares-, 13,30 m de manga, 7,65 m de puntal y 5,44 m de calado máximo.

En cuanto a su capacidad de carga, en bodegas era de 2.096 metros cúbicos en grano y 1.943 metros cúbicos en balas; y en entrepuentes, de 2.213 metros cúbicos en grano y 2.039 metros cúbicos en balas, respectivamente. Tenían cuatro escotillas, de las cuales la mayor medía 9,10 x 6,20 metros y la pluma de mayor potencia izaba siete toneladas con un abra de 7,80 metros. Disponía, asimismo, de ocho chigres de tres toneladas.

El sistema de propulsión de estos buques fue una fuente de frecuentes problemas, consecuencia de las circunstancias, pues aunque ya imperaba el motor diésel, se les instalaron dos calderas Lamont de circulación forzada, bastante delicadas, y una máquina de vapor Christiansen & Meyer, de cuádruple expansión, fabricadas por la Sociedad Española de Construcción Naval, en Bilbao, poco fiables en las maniobras.

La potencia indicada era de 2.200 caballos a 90 revoluciones sobre un eje y una velocidad, con buen tiempo, de 14 nudos. Lanzaba densos borbotones de humo negro por su alta chimenea, lo que denotaba la naturaleza de propulsión. Tenía tres grupos electrógenos auxiliares, uno de ellos movido por máquina de vapor y almacenaba 318 toneladas de fuel, con un consumo por singladura de 19 toneladas. La capacidad de los tanques de lastre era de 643 toneladas. Clasificados por el Lloyd’s Register con su máxima anotación, +100 A1, disponían de acomodación para 26 pasajeros. Ambos buques fueron inscritos en la matrícula naval de Valencia y se les asignaron los códigos de identificación 5074238 y 5074692.

Plano de acomodación del buque "Ciudad de Alcira"
Plano de acomodación del buque “Ciudad de Alcira”

El 31 de julio de 1949 el vapor “Ciudad de Salamanca” acudió en auxilio del pesquero “Santa Faz”, que se encontraba al garete a la altura de Mazagán, con rotura del cigüeñal y lo remolcó a Málaga. En el transcurso de 1950, este buque  sufrió, por dos veces consecutivas, accidentes leves en los puertos de Alicante y Las Palmas, al colisionar contra el muelle al no responder la máquina durante la maniobra.

Por lo que se refiere al buque “Ciudad de Alcira”, el único incidente del que tenemos constancia ocurrió el 30 de abril de 1953, cuando en la maniobra de salida del puerto de Las Palmas, la máquina no respondió y embistió por la popa el cantil del muelle, ocasionándole diversas averías. En el segundo semestre de 1958, en una reparación realizada en el astillero Unión Naval de Levante, se le instalaron seis camarotes de pasaje, situándolos en la cubierta superior del alcázar. La estética exterior cambió un poco al observarse desde el exterior los portillos correspondientes a los mismos.

El 24 de enero de 1963,  cuando el buque “Ciudad de Salamanca” navegaba en viaje de Santa Cruz de La Palma a Málaga y se encontraba a unas siete millas de Tarifa, debido al fuerte temporal sufrió rotura del timón y quedó sin gobierno. El capitán ordenó emitir varios SOS y en su auxilio acudió el petrolero noruego “Wilmina”, que lo remolcó hasta la bahía de Cádiz, donde fue reparado.

Por espacio de veinte años, ambos buques permanecieron en dicha línea, conocida como “línea carreta” entre Barcelona y Canarias, con escalas en Tarragona, Valencia, Alicante, Málaga, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma y retorno. En 1966 y 1967, la incorporación de los cuatro buques de la serie Albatros motivó la decisión de que los buques “Ciudad de Alcira” y “Ciudad de Salamanca” pasaran a cubrir las líneas de Sevilla-Canarias y Cantábrico-Canarias, dedicados al transporte de carga general y la exportación platanera, hasta el final de sus días.

A mediados de la década de los años setenta, los buques mostraban una notable obsolescencia y Trasmediterránea decidió su baja en el contrato y las gestiones correspondientes para su venta. A comienzos de 1974, el buque “Ciudad de Alcira” fue amarrado en el puerto de Sevilla y el 28 de octubre siguiente fue vendido para desguace, siendo remolcado a San Esteban de Pravia, donde al mes siguiente se inicio su desguace.

El buque “Ciudad de Salamanca” duró dos años más. En 1976, el Consejo de Administración de Compañía Trasmediterránea acordó su baja, siendo autorizada por la Subsecretaría de la Marina Mercante el 15 de noviembre siguiente. El barco quedó amarrado en el puerto de Avilés y el 10 de diciembre del citado año se firmó su venta, siendo remolcado a San Esteban de Pravia y desmantelado en febrero de 1977.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1989). Cien años de vapores interinsulares canarios. Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1997). Trasmediterránea. Historia de la Flota. Compañía Trasmediterránea. Madrid.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos; Font Betanzos, Francisco y García Fuentes, Laureano (2017). Trasmediterránea (1917-2017). Trasmediterránea. Barcelona.

García Fuentes, Laureano. Ciudad de Alcira y Ciudad de Salamanca (1º), en trasmeships.es.

Fotos: Javier Lamelas Olarán y archivo de Laureano García Fuentes

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