De la mar y los barcosDestacado

La vida marinera del remolcador “CEPSA Segundo”

En octubre de 1958 la flota auxiliar de CEPSA se incrementó con el remolcador ”Cepsa Segundo”, adquirido a la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante y destinado al puerto de Santa Cruz de Tenerife. Era un buque de proyecto holandés, cuarto de la denominada serie “Ursus”[1], de la que se construyeron siete unidades en el astillero de Sevilla –el de su matrícula naval– y estaban equipado con medios para la lucha contraincendios. Vino a complementar de manera destacada los servicios del puerto tinerfeño, en el que, hasta ese momento, el remolcador más destacado era el veterano “CEPSA”, adquirido en 1948 en el mercado del “surplus” de guerra de EE.UU.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el progresivo restablecimiento de la normalidad en la actividad de la refinería de Tenerife trajo consigo un aumento de la producción y también un considerable incremento de la actividad portuaria en el puerto tinerfeño, tanto de buques propios como fletados, así como de los barcos de CAMPSA y de los que hacían escala a suministrarse combustible, trasatlánticos de la emigración y líneas regulares nacionales e internacionales.

Botadura del remolcador "Usus Cuarto", luego "Cepsa Segundo"
Botadura del remolcador “Usus Cuarto”, luego “Cepsa Segundo”
El remolcador “Cepsa Segundo”, en aguas del puerto tinerfeño
El remolcador “Cepsa Segundo”, en aguas del puerto tinerfeño

Era un buque de 164 toneladas brutas, 12 toneladas netas, 61 toneladas de peso muerto y 284 toneladas de desplazamiento. Medía 26,96 m de eslora total –25 m de eslora entre perpendiculares–, 7,70 m de manga, 3,71 m de puntal y 3,37 m de calado. Estaba propulsado por un motor MTM, de 1.100 caballos de potencia, que le permitía mantener una velocidad de 11,2 nudos. Consumía 4,8 toneladas de gasoil, combustible del que tenía una capacidad de almacenamiento de 50,5 toneladas.

En la tarde del 20 de julio de 1971, cuando intervenía en la maniobra de desatraque del trasatlántico británico “Canberra”, el remolcador “CEPSA Segundo” se hundió a consecuencia de una falsa maniobra. El accidente fue presenciado por los numerosos turistas que en ese momento se encontraban agolpados a la banda de babor. El hundimiento fue muy rápido y coincidió con el paso de una falúa que se dirigía al buque español “Mar Cantábrico”, que recogió a cuatro de los cinco tripulantes. El quinto fue rescatado por una lancha de uno de los buques de guerra alemanes que se encontraban atracados en el puerto tinerfeño. El remolcador fue localizado a unos doscientos metros de la punta del muelle sur y a una profundidad de 55 metros, con la proa levantada y ligeramente escorado a babor. 

Tiempo después fue reflotado y llevado a Las Palmas, desde donde viajó en unión del histórico remolcador “Fortunate” tras la estela del remolcador “Vulcano”, que lo llevó a Sevilla y allí se procedió a su reconstrucción por cuenta de la Compañía Ibérica de Remolcadores del Estrecho (CIRESA), volviendo de nuevo al servicio en 1975 rebautizado con el nombre de “R. Peñón”. En el citado año, CEPSA y CIRESA firmaron un contrato por el que ésta última adquiría también los remolcadores “San Roque”, “La Línea”, “Guïmar” y “Tacoronte”[2] y continuaban al servicio de la Compañía Española de Petróleos en los respectivos puertos en los que operaban hasta entonces.

Por lo que se refiere al remolcador “R. Peñón” –o “CEPSA Segundo”, si se prefiere– se procedió al desmonte de su antiguo motor y en su lugar se le instaló uno nuevo de la marca Caterpillar, de 1.100 caballos de potencia y la antigua chimenea fue sustituida por dos gemelas de menor tamaño. Las principales dimensiones permanecieron casi inalteradas y su estampa marinera sufrió algunas modificaciones respecto de su apariencia original.   

Primero prestó servicios en la bahía de Algeciras y en diciembre de 2002 llegó de nuevo al puerto de Santa Cruz de Tenerife como unidad de reserva de Boluda. El 11 de julio de 2006, a la estela del remolcador “V.B. Canarias” realizó su último y definitivo viaje, siendo hundido intencionadamente frente a la costa de Tabaiba (Tenerife) a modo de arrecife artificial y biotopo marino, ayudando así a la regeneración de la fauna marina de la zona y como atractivo para los submarinistas deportivos, resultado de una iniciativa del club de buceo “El Pejín”.

Las dos chimeneas sustituyeron a la original
Las dos chimeneas sustituyeron a la original
Así yace el remolcador en su descanso definitivo
Así yace el remolcador en su descanso definitivo

Fotos: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo y Ramiro Martel Reyes [Ecosub Tenerife]

Notas

[1] En total se construyeron siete buques remolcadores que recibieron los nombres de “Don Luis Delgado y “Don Ilde” (Servicios Auxiliares de Puertos), “Peñagolosa” (Isleña Marítima), “CEPSA Segundo” (CEPSA), “Ursus Quinto” (CAMESA), “Aitana” (Isleña Marítima) y “Albufereta” (Junta de Obras del Puerto de Alicante)

[2] Vendido en 2002 a Remolcanosa sin cambiar de nombre y revendido en diciembre de 2012, renombrado “Vasily Bravo” y abanderado en Comoros. 

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1 comentario

  1. 11 abril, 2018 at 6:03 pm

    […] 25 metre-long tugboat had already sunken before. In 1971, when it was operating under the name Cepsa Segundo and towing the cruise ship Canberra […]