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La vida marinera del petrolero “Hespérides” (1967-1975)

En 1967 la Compañía Española de Petróleos fletó en régimen de “bare boat” el petrolero “Hespérides”, propiedad de Naviera Petrogás, sociedad con domicilio social en Ceuta. En el contrato se estipuló que la tripulación sería de CEPSA, a excepción del capitán, que lo designaría el armador. Debido a esta circunstancia, el buque navegó durante algún tiempo bajo el mando de Nicanor Hernández González, siendo Teodoro Sarría Bilbao el jefe de máquinas.

Este buque había sido construido por encargo de la compañía Seabird Tankers Inc. en el astillero Mitsui Zosen, en Tamano (Japón) y entró en servicio en 1953 con el nombre de “Seahawk” y bandera panameña. Comenzó sus singladuras al mando del capitán Pedro Aldamiz Echevarría –que había sido el primer capitán del petrolero “Zaragoza”– y navegó en el transporte de crudo desde el Golfo Pérsico al Brasil por el cabo de Buena Esperanza, así como en el triángulo Venezuela-norte de Europa-África, ruta en la que compartió singladuras con el veterano “Seabird”, adquirido en 1947.

La citada Seabird Tankers Inc. contrató la construcción de otro petrolero en el astilleros Uraga Dock, Yokosuka (Japón), que fue botado con el nombre de “Seakite” y entró en servicio en marzo de 1958 renombrado “Seahawk” –capitán, Andrés Carrera Cristóbal-, mientras que el primer “Seahawk” entonces en servicio pasó a llamarse “Seakite”.

En mayo de 1967 el buque arribó al puerto de Ferrol para proceder al cambio de nombre y abanderamiento en España, así como un reconocimiento técnico en presencia de los inspectores de Marina Mercante. A continuación viajó a Cádiz, donde hizo las pruebas de mar, dirigiéndose a continuación en lastre a Santa Cruz de Tenerife, donde cargó gasoil para el suministro de la factoría de Alada en Santa Isabel y Bata (Guinea Ecuatorial). Después cargó completo de crudo en Scravos (Nigeria) y descargó en Santa Cruz de Tenerife. En dicho viaje embarcó como jefe de máquinas Domingo ‘Txomin’ Legarza Iturraspe, quien ocuparía el citado cargo hasta la entrega del buque, ocho años después.

Durante la vida marinera del “Hespérides” se registraron dos acontecimientos de importancia. El primero ocurrió en diciembre de 1970. El petrolero cargó completo de fueloil en Algeciras para Montreal (Canadá), a donde arribó a mediodía del 20, bajo un cielo muy gris, que amenazaba con nevar, como así sucedió. La nevada duró alrededor de media hora, registrándose bajas temperaturas. En el muelle había caído una capa de unos treinta centímetros de altura y las mangueras de acople se congelaron al enterrarse en la nieve, aunque consiguieron completar la descarga con algunas dificultades.

Lo complicado vino a la salida. El 23 de diciembre el buque dejó atrás la ciudad de Quebec con el último práctico aún a bordo y ocurrió lo que nadie esperaba, porque el primer sorprendido fue el mismo práctico. Eran las 11 de la noche cuando el oficial de guardia en la sala de máquinas llamó desesperadamente al jefe Legarza para decirle que el motor “se venía abajo”, pues perdía revoluciones. El jefe acudió al control para comprobar las posibles causas, sin que encontrara nada anormal que justificara aquella situación, aparte de los hielos que se habían apoderado de los techos de la cámara, incluso de las calderas [1].

El jefe comunicó con el puente diciendo que en la máquina todo estaba bajo control, por lo que no entendía lo que sucedía. Luego se comprobó lo que ocurría: una gruesa capa de hielo había aprisionado el barco, ya que el río San Lorenzo, en su salida por la parte más ancha, estaba helado. Dando avante y atrás repetidas veces, el petrolero –capitán, Alfonso Hernández Suárez– consiguió abrirse camino y salió del río, después de que el práctico desembarcara en la madrugada de Nochebuena. En esta situación, un médico tuvo que atender al bombero y a un marinero, porque se les habían congelado los dedos de las manos.

El 26 de junio de 1974 tomó el mando del “Hespérides” el capitán Tomás González Sánchez-Araña. Al día siguiente zarpó del puerto tinerfeño, en lastre, en viaje a San Pablo de Luanda (Angola), donde cargó 19.100 toneladas de fueloil para Suecia y Noruega. En el viaje al norte de Europa, y desde que rebasó el canal de La Mancha hasta que llegó a Skagerrat, cerca de Goteborg –unas cuatro singladuras– navegó cerrado en niebla, algo usual en el verano nórdico. Cuando se encontraba frente a Dieppe se averió el radar, aunque pudo ser reparado por el oficial radiotelegrafista.

Debido a que el buque, con la carga que llevaba, no podía pasar por el estrecho de Gran Belt, arribó a Goteborg para aligerar unas 4.000 toneladas, quedando a bordo con 15.000 toneladas y un calado máximo a popa de 32 pies, lo que permitía el paso por los estrechos y la llegada al puerto de Gävle, situado en el golfo de Botnia, a 62º grados de latitud Norte. 

Durante la escala en Goteborg, el capitán Sánchez-Araña pidió las cartas náuticas de la zona y se realizó el mantenimiento del radar Decca y de la aguja giroscópica Sperry por los técnicos respectivos. Cuando finalizó la descarga parcial, el petrolero continuó al puerto de Brevik (Noruega), atravesando de nuevo los estrechos. A continuación recibió órdenes de CEPSA de proceder al puerto de Stavanger (Noruega) para cargar completo de fuel-oil para Valencia, a donde arribó el 9 de agosto y después continuó viaje a Puerto La Cruz (Venezuela), con una escala técnica en Las Palmas, para suministrarse combustible, víveres y refrescar la aguada. 

En el viaje a Venezuela se desvió unas 150 millas de su ruta para alejarse del ciclón tropical “Gerda”, cuyo vórtice se encontraba al Norte de la isla de Santa Lucía y seguía una trayectoria hacia el Nordeste por lo que el capitán modificó el rumbo hacia el Sur, entrando en el mar Caribe entre las islas de Grenada y Trinidad y Tobago. El 27 de agosto arribó al puerto de destino, donde cargó 19.100 toneladas de crudo Merey para la refinería de Tenerife. En el viaje de regreso, el petrolero “Hespérides” varó en el Bajo Ostial, un banco de arena situado al oeste de la Isla Margarita.

Para su reflotamiento se realizó una descarga parcial de 3.000 toneladas a una gabarra petrolera, con lo que el buque-tanque español salió de la varada por sus propios medios. Una inspección técnica determinó que no había sufrido daños en el casco, por lo que procedió a cargar la partida de crudo que había sido aligerada y reanudó su viaje a Tenerife, a donde arribó, sin más novedad, el 6 de septiembre, atracando en el dique del Este para realizar la descarga.

Hasta 1975, en que finalizó el contrato, la vida marinera del primer “Hespérides” transcurrió sin que se produjeran otros acontecimientos de interés. En su último viaje por cuenta de CEPSA, en mayo del citado año zarpó del puerto tinerfeño al mando del capitán José Luis Oñate Ibarra, en viaje a Tarragona y después siguió a Barcelona, donde fue devuelto a sus armadores.

Tiempo después, cuando los sopletes habían devorado casi toda la estampa marinera del “Hespérides”, el trozo de casco de la sección de carga fue comprado por Dragados y Construcciones, que lo aprovechó para la construcción de una barcaza de apoyo, siendo remolcado al río Guadalquivir, donde continuó navegando el alma marinera del elegante petrolero que fue el primero de su nombre en la historia de Naviera Petrogás, empresa que en 2017 cumplió cincuenta años de existencia.

De 12.823 toneladas brutas, 7.163 toneladas netas y 20.437 toneladas de peso muerto, medía 170 m de eslora total –161,54 m de eslora entre perpendiculares–, 21,45 m de manga, 12,26 m de puntal y 9,69 m de calado máximo. Estaba propulsado por un motor Burmeister & Wain –fabricado, bajo licencia, en los talleres de Mitsui Zosen, Tamano (Japón)–, con una potencia de 8,750 caballos sobre un eje, que le permitía mantener una velocidad de 15 nudos.

Foto: Archivo de Antonio Biosca Carbonell

Nota:

[1] Díaz Lorenzo, Juan Carlos. “Navidad entre hielos”. Jornada, 28 de diciembre de 1982.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2006). Escala en el Atlántico. El puerto de Tenerife y la refinería de CEPSA. pp. 265-267. CEPSA y DISA. Santa Cruz de Tenerife. 

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