De la mar y los barcos

La lenta agonía del primer “Magdalena del Mar”

Casi veinte años después de su embarrancada en la posición 12º 10’ N y 69º 56’ W, este es el aspecto reciente que presenta el buque mercante llamado “Denisse Marie”, cuyos restos, como apreciamos en las fotos que amablemente nos hace llegar José R., son la evocación de la lenta agonía del oleaje persistente que ha ido resquebrajando su estampa marinera. Las coordenadas nos sitúan muy cerca de Cabo San Román y de un pequeño poblado llamado Puerto Escondido, la localidad situada más al norte de la geografía de Venezuela, ubicada en la península de Paraguaná, Estado Falcón.

Escrito en las amuras en letras de molde todavía puede leerse su nombre original: “Stadt Elsfleth” y su diseño evoca una etapa concreta de la construcción naval española, pues fueron varios los buques de proyecto similar que se construyeron a partir de entonces en el astillero Basse Sambre-Corcho, S.A. (CORBASA), en Santander, controlado por capital belga y convertido, a partir de 1971, en Astilleros del Atlántico, iniciándose así, hasta su cierre, la etapa de Jaime Pérez-Maura.

Construcción número 109 del citado astillero, fue botado con el nombre de “Magdalena del Mar”, contratado por Equimar Marítima, aunque entró en servicio en 1970 con el citado nombre austríaco. Tenía un buque gemelo llamado “Catalina del Mar” y se trata del cuarto de los 17 buques portacontenedores construidos en el citado astillero, con capacidad para 218 TEUS. De 3.442 toneladas brutas, 2.317 netas y 5.110 de peso muerto, medía 99,70 m de eslora total -79 m de eslora entre perpendiculares-, 15,22 m de manga, 7,70 m de puntal y 6,50 m de calado máximo. Estaba propulsado por un motor Barreras-Deutz RBV 12M350, con una potencia de 4.000 caballos y 15 nudos de velocidad.

Por espacio de casi veinte años, entre 1976 y 1995, el citado buque navegó con los nombres de “Cheshire Progress” (1976-1978), “Progress” (1978-1981), “St. Anns Bay” (1981-1988), “Gregory” (1988-1992) y “Lisa Marie” (1992-1995). En 1995 lo compró una sociedad venezolana vinculada a la familia Capriles y fue rebautizado “Denisse Marie”. Durante un tiempo estuvo cargando carbón mineral en La Ceiba (Lago de Maracaibo), laminado de acero, alambrón y cabillas en la terminal de VENELUM con destino a las islas del Caribe y por último estuvo cargando sal en Araya.

En el que sería su último viaje, el 8 de mayo de 1998 embarrancó en el punto de referencia. Las causas no están claras, aunque, por lo que se dice, el barco venía cargado con sal en viaje a Estados Unidos, y pudo haber problemas con el pago de la carga o con el motor principal, el caso es que embarrancó, el armador hizo abandono del mismo a favor del seguro, éste cobró la póliza y aunque tiempo después se intentó reflotarlo, los esfuerzos resultaron inútiles y el barco quedó para siempre donde está. Hace tiempo, vencido por la corrosión, cayó un trozo de la proa y, así, poco a poco, llegará un día en que será sólo un recuerdo y un montón de chatarra oxidada.

El casco aparece quebrado a proa del mamparo de la sala de máquinas
El casco aparece quebrado a proa del mamparo de la cámara de máquinas

Fotos: José R.

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