Del Cronista Oficial

Esteban Acosta Gómez, médico de Fuencaliente (1951-1978)

En el callejero de Fuencaliente de La Palma encontramos una calle que honra la memoria del doctor Esteban Acosta Gómez, que ejerció su meritoria profesión en nuestro pueblo por espacio de 27 años. La citada calle, inaugurada el 26 de agosto de 1988 en el barrio de Los Canarios, reconoce su trayectoria y su fecunda labor, que es recordada con gratitud por las generaciones de su tiempo.

Nació el 28 de abril de 1907 en Tazacorte y era el sexto de los ocho hijos del matrimonio formado por Esteban Acosta Sánchez y Patricia Gómez Guadalupe. Cursó los estudios elementales en su localidad natal y el bachillerato en Santa Cruz de Tenerife. En edad temprana había mostrado su vocación por la medicina y estudió en las universidades de Cádiz y Sevilla, en la que obtuvo el título de licenciado.

En julio de 1933 asistió en Lisboa a un curso de Obstetricia y Ginecología, que realizó en la Facultad y Maternidad de Santa Cristina, en la capital portuguesa y en diciembre de ese mismo año ingresó en el Cuerpo de Inspectores Municipales de Sanidad y en el de Asistencia Pública Domiciliaria.

Primero ejerció su profesión en Tazacorte; luego estuvo en Arafo, La Laguna y Breña Baja, regresando de nuevo a su pueblo natal y después embarcó en un trasatlántico de la emigración en su condición de médico y en 1951 llegó a Fuencaliente, con plaza en propiedad y en nuestro pueblo permaneció hasta su jubilación en 1978 [1].

Se le recuerda especialmente por su extraordinaria labor como médico general y, de modo especial, como pediatra. Quienes le conocieron en cercanía dicen que fue una persona abnegada en su trabajo, consecuente y con constante interés por estudiar y ampliar sus conocimientos, en el que no existía horario para atender a los vecinos, así como un notable sentimiento humanitario con los más necesitados.

Vivió comprometido, además, con las circunstancias de su época y de su pueblo, del que fue un valedor constante. En ese sentido es conocida y recordada su defensa en el dilatado proceso para la construcción del puerto de Tazacorte, que no llegó a ver culminado. Poseyó una importante biblioteca y cultivaba sus aficiones por la poesía, la literatura y el teatro, con frecuentes intervenciones en los acontecimientos culturales de la época. Falleció soltero, aunque con descendencia, en su pueblo natal, el 15 de agosto de 1984.  

Foto: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo


Nota:

[1] Díaz Lorenzo, Juan Carlos. Fuencaliente. Historia y tradición. p. 330. Madrid, 1994.

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