Acontecer marítimoDestacado

El catamarán sueco “Express” entorpece la línea de La Gomera

No parece que Naviera Armas esté muy satisfecha con el fletamento del catamarán sueco “Express”, por el que paga un sustancioso flete estimado en fuentes sectoriales en torno a 12.000 euros diarios, más otros gastos aparte. La forma de trabajar de los escandinavos no encaja con la dinámica de la línea de La Gomera y se han producido algunos incidentes de menor cuantía que ponen de manifiesto que más vale malo conocido que bueno por conocer.

Además de dos cancelaciones por daños producidos por la resaca en el puerto de Valle Gran Rey y otras paradas diurnas por mantenimiento que alteran el cumplimiento regular de la línea, cada día hay más quejas de los usuarios con la operativa del catamarán sueco “Express”, que están acostumbrados al “Armas Style”, es decir, a una operativa más ágil y eficaz.

Esta semana, el capitán del HSC “Express” recibió a bordo la visita de un directivo y dos técnicos de Naviera Armas y no parece que fuera para agradecerle el esfuerzo realizado, precisamente. Los suecos van a lo suyo, cumplen a rajatabla con los términos del contrato y son estrictos observadores de la normativa marítima de su país y aunque se trata de un buen barco, el resultado está distante de lo que se esperaba.

Razón por la cual, a costa de sacrificar de nuevo la línea de La Palma, incumpliendo con ello lo prometido al presidente del Cabildo Insular y con la anuencia del Gobierno de Canarias, el ferry “Volcán de Taburiente” adelanta la salida del puerto palmero a las 04 h para entrar de madrugada en  San Sebastián de La Gomera y realizar el primer viaje de las 07 h. De manera que toda una isla, La Palma, sufre las consecuencias y paga los errores de quien mucho abarca, poco aprieta.

El mantenimiento sigue siendo una asignatura pendiente de Naviera Armas. Anoche, a su llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife, la rampa del catamarán “Alborán” tardó una hora en ser desplegada debido a la rotura de un latiguillo. De modo que los pasajeros con vehículo a bordo vieron alargada su estancia, con lo cual el efecto beneficioso de la alta velocidad se desvaneció con la estela del buque. Gajes del oficio. 

Foto: Nelson Bourne

Anterior artículo

El leopardo del Lejano Oriente vuela en Triple Siete

Siguiente artículo

Ornella Chacón, presidenta de Puertos del Estado