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Aumenta la demanda para la instalación de “scrubbers”

La instalación de sistemas de depuración de gases de exhaustación (scrubbers), tanto en buques operativos como de nueva construcción, está aumentando a medida que se acerca la fecha de entrada en vigor del límite de azufre en los combustibles marinos, que será el 1 de enero de 2020. Según una encuesta publicada por la asociación de fabricantes de “scrubbers (EGCSA), en mayo pasado se encargaron 71 nuevos depuradores, lo que coloca la cifra total a mediados de 2018 en torno al millar de buques con esta tecnología ya instalada o en cartera.

En noviembre de 2017, solo alrededor de 400 buques habían instalado o preveían instalar “scrubbers” hasta 2020, poco más del 10% de los 3.800 que se estimaban en el estudio oficial sobre disponibilidad del combustible de 0,5% de azufre, presentado a la OMI en mayo de 2016. Las cifras de esta última encuesta permiten augurar que es posible que se supere la previsión menos optimista de 1.200 equipos instalados para 2020.

Esta aceleración se ha producido tras los anuncios de varios navieros importantes como Spliethoff, DHT y Star Bulk, de incorporar esta tecnología a los buques de sus flotas. Frontline ha adquirido una participación importante en el capital del fabricante indonesio de “scrubbers” FMSI para asegurarse el suministro para sus buques.

Según el informe de EGCSA, la capacidad de los astilleros no debería ser un problema para la instalación de depuradores en los buques antes de la fecha tope. Sin embargo, otras limitaciones como la disponibilidad de especialistas en tecnología de escaneo láser (necesaria para los buques existentes) o personal con suficiente experiencia en la instalación de “scrubbers”, puede limitar las opciones de los armadores, sobre todo en el último semestre de 2019.

Los datos de la encuesta muestran que un 63% de las instalaciones se llevaron a cabo en buques ya operativos y el 37% restante en buques de nueva construcción. Los astilleros asiáticos son los elegidos por un 60% de los armadores, pero ese porcentaje sube hasta el 85% en el caso de las nuevas construcciones. Durante los próximos cinco años, está prevista una inversión de más de 20.000 millones de dólares en “scrubbers”.

Foto: Wärtsila

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