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A propósito de la alianza entre Fred. Olsen y Balearia

Aunque la alianza entre Fred. Olsen y Balearia pueda parecer una novedad, lo cierto es que venía gestándose desde hacía tiempo y ahora se han decidido a dar el primer paso, en el momento más fuerte y mejor de Trasmediterránea en la línea Cádiz-Canarias. Llamativa alianza de intereses entre dos empresas diametralmente opuestas, con dos modelos de gestión diferentes y desigual valoración dentro y fuera de sus respectivos entornos, máxime considerando que Fred. Olsen tiene la suficiente capacidad y fortaleza financiera para acometerla en solitario, del mismo modo que la tiene Naviera Armas,  Trasmediterránea, FRS Iberia o Balearia.

Aunque Cádiz parece que puede ser el puerto base para la nueva línea y, en ese sentido recordamos la petición que el presidente de la Autoridad Portuaria gaditana le hacía a Adolfo Utor hace unos meses, el comunicado conjunto se refiere a la línea Península-Canarias y no aporta más detalles, de modo que no solo entrará en competencia con Trasmediterránea –que tiene nada menos que cuatro barcos semanales y una cartera de clientes muy consolidada, más la logística y la infraestructura necesaria–, sino con las otras navieras que atienden el tráfico, es decir, OPDR Canarias desde Sevilla, FRS Iberia desde Huelva, además de Suardíaz, Boluda, JSV, NISA y WEC  Lines desde los puertos de Barcelona y Levante.

Ello provocará una sobreoferta y una previsible bajada de fletes, que puede llegar a ser temeraria. No sería la primera vez que ello sucede. Mientras tanto, el combustible y los costes operativos subiendo. Y, al mismo tiempo, en la correlación de fuerzas entre los contendientes, debe tenerse en cuenta que la “nueva” Trasmediterránea está en una posición muy diferente, cuyo desarrollo no ha hecho más que empezar. El verano ha sido bueno para todos pero ha sido muy bueno para Trasmediterránea y eso quiere decir que algo está cambiando en la forma de hacer las cosas. La incorporación del ferry “Volcán de Tinamar” a la línea Barcelona-Mahón y la doble rotación del ferry “Sorolla” en la línea Melilla-Almería ha sido un éxito que ha superado todas las previsiones. Y esto solo es el principio.

Parece que Adolfo Utor se siente amenazado por la “nueva” Trasmediterránea y trata de mover ficha en un escenario ajeno donde la naviera centenaria tiene un mercado muy afianzado. Pero no se atreve a hacerlo solo, sino que se ha buscado un socio de renombre con el que pretende abrir un nuevo frente y con el que compartirá costes, éxitos y fracasos. Porque en este negocio, como en todos, hay días de gloria y también hay días de amarguras.

Pueden tener por seguro, estimados lectores, que Antonio Armas Fernández, ahora dueño absoluto de Trasmediterránea y en las mieles del espectacular crecimiento de Naviera Armas, no les va a reír las gracias. Una flota conjunta de cuarenta buques, más los que vendrán, da para mucho juego. Es posible que le duela más la cabeza a Adolfo Utor en su territorio natural en los próximos meses, que lo que le pueda afectar a Antonio Armas y a la “nueva” Trasmediterránea en la línea Cádiz-Canarias. Tiempo al tiempo.

Foto: RAFACM

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